 |
| Manuel R. |
Otra de las vergüenzas de Óscar de Alfonso, por si no fueran bastantes las ya publicadas en numerosos medios, ha sido el nombramiento de ciertos individuos para altos puestos de responsabilidad en la GLE o para dirigir algunas logias. Unos individuos que, sin embargo, han demostrado ser, tanto en su vida privada como en la masónica, cualquier cosa menos responsables.
Uno de estos individuos es Manuel R., puesto a dedo por Óscar para ser el reyezuelo de la Gran Logia Provincial de Castilla. Hay quien piensa que Óscar supo elegir muy bien cuando decidió poner ahí a Manuel R., porque no podía haber nadie mejor que él para desprestigiar la Masonería regular española, lo cual, parece ser, es lo que desde hace años pretende el Gran Maestro de la Gran Logia de España. Sí, es cierto que cuesta creerlo, pero aunque cueste creerlo, en realidad todos los datos indican que es así.
Para la mayoría de los masones españoles este nombramiento fue una sorpresa, porque Manuel R. era una persona nada brillante, sin ningún tipo de mérito masónico y prácticamente sin experiencia en Masonería, por eso no se entendía aquella decisión de Óscar. Y la primera señal de alarma saltó cuando, de repente, desaparecieron un total de cinco mil y pico euros de una de las cuentas de la Gran Logia Provincial de Castilla, que era todo lo que allí había. Era dinero para ayudas de caridad. Cuando se investigó para ver qué había ocurrido, resultó que se trataba de un embargo de la Tesorería General de la Seguridad Social sobre una deuda total de en torno a ochenta mil euros que debía Manuel R. Alucinante…
Al parecer, después de ser elegido por Óscar para ser Gran Maestro de la Gran Logia Provincial de Castilla, alguien puso a Manuel R. en aquella cuenta como titular, y en el momento que se detectó dinero en una cuenta a nombre de un moroso de la Seguridad Social, inmediatamente se embargó.
La Seguridad Social recauda dinero de empresas y trabajadores con el fin de que pueda haber hospitales, médicos, pensiones, ayudas… Y cuando alguien decide dejar de pagar a la Seguridad Social está cometiendo una grave falta contra la solidaridad a la que todos estamos obligados, una solidaridad gracias a la cual los mayores pueden cobrar una pensión para seguir viviendo en su vejez, los enfermos pueden ser atendidos y hospitalizados sin necesidad de tener que pensar en pagar una astronómica factura, los que tienen la desgracia de perder su trabajo pueden cobrar el paro hasta que consigan encontrar otro… La Seguridad Social es ni más ni menos que la que se encarga de cubrir las necesidades más básicas cuando más se necesitan, por eso todos estamos obligados a contribuir a su sostenimiento.
Cuando un empresario empieza a darse cuenta de que su empresa va mal, lo lógico es reducir gastos. Lo que no se puede pretender es mantener el mismo nivel que cuando las cosas iban bien. Si es necesario, el empresario tendrá cambiar las estrategias, vender sus propiedades o, sencillamente, darse de baja como empresario, pero lo que no se puede hacer es dedicarse a dejar deudas, y menos aún deudas a la Seguridad Social. Eso indica ser muy mal empresario y nada digno como persona. Pero si, además, esa persona resulta que es masón, la vergüenza se multiplica. En la Masonería solo tiene que haber hombres honrados y honorables, y deber ochenta mil euros a la Seguridad Social, ni es honrado ni es honorable.
Y a un “masón” así ha puesto Óscar de Alfonso al frente de la Gran Logia Provincial de Castilla, que es la más grande territorialmente de toda España.
¿Y qué ocurrió cuando Manuel R. se enteró de que debía cinco mil y pico euros menos a la Seguridad Social? ¿Quizá los repuso de inmediato? ¿Quizá tardó unas semanas en reunirlos y los devolvió? ¿Quizá Óscar le destituyó del cargo? Pues no. No devolvió nada ni Óscar le destituyó del cargo. La cuenta siguió sin aquellos cinco mil y pico euros. Eso sí, Manuel R. aseguró en una asamblea que los estaba devolviendo por el método de no cobrar los gastos de representación que, según dice él, debería recibir. Y todo esto sin caérseles la cara de vergüenza ni a él ni a su digno mentor, Óscar de Alfonso.
Pero, a pesar de este despropósito, que nadie crea que Manuel R. se ha arredrado. En absoluto. Manuel R. ha sacado pecho, se ha puesto el mandil con bordados en oro que le impuso Óscar de Alfonso y se ha dedicado a echar broncas humillantes e injustificadas a todas las logias que en su día no votaron a su mentor. Ha impedido la entrada a su propia logia a un Maestro Masón infinitamente mejor y más preparado que él en Masonería; ha obligado a leer los reglamentos a otra logia, llena de prestigiosos y expertos masones, con la excusa de que no estaban debidamente instruidos; ha amonestado a los principales cargos de otra logia por no llevarla bien administrativamente… Y lo que es peor, se ha atrevido a meterse en el correo electrónico de una logia, consiguiendo sus claves, y ha accedido al historial de navegación privado de los autorizados a entrar en ese correo electrónico, para después utilizarlo contra ellos. Para acceder al historial de navegación privado de una persona se necesita una orden judicial que, por supuesto, Manuel R. no tenía. Pero esto, que es tan escabroso, merece un capítulo aparte que Transparencia Masónica publicará en otro momento.
Como consecuencia de estas barbaridades de Manuel R., por desgracia ha habido dimisiones de Maestros Masones muy antiguos y prestigiosos, para evitar que puedan ser relacionados con los manejos de este Gran Maestro Provincial impuesto por Óscar de Alfonso. Quizá por eso, Manuel R. se ha visto obligado a nombrar Grandes Oficiales a Maestros no Instalados, lo cual es improcedente y está fuera de toda regularidad.
Y casos similares, e incluso peores, con delitos incluidos, pululan entre los “amiguitos” que Óscar pone en cargos de responsabilidad de la Gran Logia de España, pero para eso está Transparencia Masónica, para ir destapando poco a poco la red de malolientes alcantarillas que Óscar de Alfonso ha construido en la GLE.
Este es el único modo de salvar la Masonería regular española. Este es el único modo de salvar la Gran Logia de España.
FUENTES:
Debe estar conectado para enviar un comentario.