La fidelidad debida

Los masones, como cualquier organización que se precie, tienen en alta estima la fidelidad. La fidelidad es fundamental para que los lazos de unión permanezcan firmes ante las dificultades y para que la jerarquía no se rompa, porque si se rompe la jerarquía se desmorona la organización.

Además, los masones, como hombres honorables que son, tienen la obligación de respetar esa jerarquía que, por supuesto, también ha de ser honorable. En realidad, la fidelidad no es otra cosa que lealtad a lo honorable. 

Lealtad a lo honorable.

Exactamente, lealtad a lo honorable. Que no se olvide: LEALTAD A LO HONORABLE. Y esa lealtad bien entendida es lo que deben interiorizar todos aquellos masones que están convencidos de que “la fidelidad debida” tiene que ser inalterable, pase lo que pase. Precisamente eso es lo que más desean los dictadores, que “la fidelidad debida” esté por encima del bien y del mal para que ellos puedan mantenerse en lo más alto, hagan lo que hagan.

Y ese claro concepto de LEALTAD A LO HONORABLE, también deben interiorizarlo los que prefieren ponerse “de perfil” para evitar problemas, los que son capaces de vender su dignidad y su honor por un mandilón o por un oficio atractivo y los que creen que ponerse del lado del poder siempre les va a traer beneficios. Esas son actitudes nada dignas para un masón. Los masones tienen que ser hombres de honor, y los hombres de honor jamás entran en connivencia con quienes rompen a diario la dignidad de la organización y su propia dignidad.

Hay masones que dicen no estar de acuerdo con lo que hace la persona pero al mismo tiempo se sienten obligados a respetar el cargo que ostenta, y creen que su deber es ser completamente fieles a ese cargo superior. Pero no se es más ni mejor masón por obedecer ciegamente al cargo, porque si el cargo lo representa un felón, a lo que se está siendo fiel no es al cargo sino a sus felonías.

Óscar de Alfonso ha llevado a la GLE a un grado tal de corrupción, que la ha convertido en una cloaca de arbitrariedades, injusticias y malas formas que la está destruyendo. Entre sus mejores colaboradores hay demasiados infractores contra la Administración, demasiados presuntos delincuentes investigados por la Justicia y demasiados condenados, mientras que los auténticos masones, los masones de verdad, los masones honrados, los masones de calidad y prestigio son apartados por los impresentables secuaces de este Gran Maestro o se tienen que marchar de la GLE porque no soportan su olor a podrido.

Todos esos masones que se ponen “de perfil”, que ambicionan mandilones o que se sienten seguros al lado del poder, que miren dentro de sí mismos, que busquen a su conciencia y, cuando la encuentren, que le pregunten: “¿Hago bien?” A ver qué les responde.

Cuando en los puestos más altos de la jerarquía la honorabilidad se ha perdido, forzosamente también ha de perderse la lealtad y la fidelidad que se les tenía. No hacerlo es convertirse en cómplice.



La fidelidad debida

Los masones, como cualquier organización que se precie, tienen en alta estima la fidelidad. La fidelidad es fundamental para que los lazos de unión permanezcan firmes ante las dificultades y para que la jerarquía no se rompa, porque si se rompe la jerarquía se desmorona la organización.

Además, los masones, como hombres honorables que son, tienen la obligación de respetar esa jerarquía que, por supuesto, también ha de ser honorable. En realidad, la fidelidad no es otra cosa que lealtad a lo honorable. 

Lealtad a lo honorable.

Exactamente, lealtad a lo honorable. Que no se olvide: LEALTAD A LO HONORABLE. Y esa lealtad bien entendida es lo que deben interiorizar todos aquellos masones que están convencidos de que “la fidelidad debida” tiene que ser inalterable, pase lo que pase. Precisamente eso es lo que más desean los dictadores, que “la fidelidad debida” esté por encima del bien y del mal para que ellos puedan mantenerse en lo más alto, hagan lo que hagan.

Y ese claro concepto de LEALTAD A LO HONORABLE, también deben interiorizarlo los que prefieren ponerse “de perfil” para evitar problemas, los que son capaces de vender su dignidad y su honor por un mandilón o por un oficio atractivo y los que creen que ponerse del lado del poder siempre les va a traer beneficios. Esas son actitudes nada dignas para un masón. Los masones tienen que ser hombres de honor, y los hombres de honor jamás entran en connivencia con quienes rompen a diario la dignidad de la organización y su propia dignidad.

Hay masones que dicen no estar de acuerdo con lo que hace la persona pero al mismo tiempo se sienten obligados a respetar el cargo que ostenta, y creen que su deber es ser completamente fieles a ese cargo superior. Pero no se es más ni mejor masón por obedecer ciegamente al cargo, porque si el cargo lo representa un felón, a lo que se está siendo fiel no es al cargo sino a sus felonías.

Óscar de Alfonso ha llevado a la GLE a un grado tal de corrupción, que la ha convertido en una cloaca de arbitrariedades, injusticias y malas formas que la está destruyendo. Entre sus mejores colaboradores hay demasiados infractores contra la Administración, demasiados presuntos delincuentes investigados por la Justicia y demasiados condenados, mientras que los auténticos masones, los masones de verdad, los masones honrados, los masones de calidad y prestigio son apartados por los impresentables secuaces de este Gran Maestro o se tienen que marchar de la GLE porque no soportan su olor a podrido.

Todos esos masones que se ponen “de perfil”, que ambicionan mandilones o que se sienten seguros al lado del poder, que miren dentro de sí mismos, que busquen a su conciencia y, cuando la encuentren, que le pregunten: “¿Hago bien?” A ver qué les responde.

Cuando en los puestos más altos de la jerarquía la honorabilidad se ha perdido, forzosamente también ha de perderse la lealtad y la fidelidad que se les tenía. No hacerlo es convertirse en cómplice.



El Rector, el VM y Johnnie Walker

Lo más triste de todo esto es que formas de actuar como la de la foto, han sido propiciadas por esa manía que le entró a Óscar de volcarse en la “apertura” a la sociedad de la Masonería y su empeño en mostrar “normalidad”. Y la verdad es que la idea era buena. Es bueno que la gente vea en la Masonería lo que realmente es para, de ese modo, desprenderse de la leyenda negra que la Iglesia Católica y el franquismo le han colgado desde siempre. Pero por desgracia ha tenido que ser Óscar el encargado de interpretar la forma en que había que mostrarse abiertos y normales, y, siguiendo su estela, la Masonería regular española se ha convertido en un circo que en demasiadas ocasiones resulta ridículo y soez.

En esta foto que se mueve por la red se puede ver al Director del Consejo Rector de la GLE, Juan Carlos O., poniéndole los cuernos, con cara de gracioso, al Venerable Maestro de una logia de Alicante que está sentado en la Silla del Rey Salomón y rodeado de símbolos masónicos. Aunque, a decir verdad, no todos los símbolos son masónicos, porque la caja de la botella de whisky Johnnie Walker etiqueta negra de 12 años que hay entre el reloj de arena, el atril, el ritual y la espada, no es en absoluto masónica. En realidad es una estupidez muy acorde con la “gracia” de la foto.

El Director del Consejo Rector es prácticamente el puesto más alto en la GLE después de Óscar de Alfonso y, en este caso concreto, por todos es sabido que es la mano derecha de Óscar. Quizá por eso muestra las mismas actitudes irrespetuosas y poco masónicas que son tan propias del Gran Maestro de la Gran Logia de España.

Pero es que, aparte de ser Director del Consejo Rector, se trata de un hombre teóricamente muy serio, que ha tenido importantes cargos en distintas empresas de Alicante, alguna de León y otra de Gran Canaria, que deberían haber marcado en su carácter una impronta de sensatez y formalidad que, evidentemente, no tiene. O al menos no la tiene cuando ejerce de masón.

La Masonería regular española ya se ha hartado de los manejos de Óscar y de su empeño por desprestigiar a la GLE. La Masonería regular española ya se ha hartado de que entre sus miembros más importantes haya investigados y condenados por la Justicia, bien sea mercantil u ordinaria. La Masonería regular española ya se ha hartado de que entre sus dirigentes esté lo peor de la GLE…

La Masonería regular española ya se ha hartado.
FUENTES:

El Rector, el VM y Johnnie Walker

Lo más triste de todo esto es que formas de actuar como la de la foto, han sido propiciadas por esa manía que le entró a Óscar de volcarse en la “apertura” a la sociedad de la Masonería y su empeño en mostrar “normalidad”. Y la verdad es que la idea era buena. Es bueno que la gente vea en la Masonería lo que realmente es para, de ese modo, desprenderse de la leyenda negra que la Iglesia Católica y el franquismo le han colgado desde siempre. Pero por desgracia ha tenido que ser Óscar el encargado de interpretar la forma en que había que mostrarse abiertos y normales, y, siguiendo su estela, la Masonería regular española se ha convertido en un circo que en demasiadas ocasiones resulta ridículo y soez.

En esta foto que se mueve por la red se puede ver al Director del Consejo Rector de la GLE, Juan Carlos O., poniéndole los cuernos, con cara de gracioso, al Venerable Maestro de una logia de Alicante que está sentado en la Silla del Rey Salomón y rodeado de símbolos masónicos. Aunque, a decir verdad, no todos los símbolos son masónicos, porque la caja de la botella de whisky Johnnie Walker etiqueta negra de 12 años que hay entre el reloj de arena, el atril, el ritual y la espada, no es en absoluto masónica. En realidad es una estupidez muy acorde con la “gracia” de la foto.

El Director del Consejo Rector es prácticamente el puesto más alto en la GLE después de Óscar de Alfonso y, en este caso concreto, por todos es sabido que es la mano derecha de Óscar. Quizá por eso muestra las mismas actitudes irrespetuosas y poco masónicas que son tan propias del Gran Maestro de la Gran Logia de España.

Pero es que, aparte de ser Director del Consejo Rector, se trata de un hombre teóricamente muy serio, que ha tenido importantes cargos en distintas empresas de Alicante, alguna de León y otra de Gran Canaria, que deberían haber marcado en su carácter una impronta de sensatez y formalidad que, evidentemente, no tiene. O al menos no la tiene cuando ejerce de masón.

La Masonería regular española ya se ha hartado de los manejos de Óscar y de su empeño por desprestigiar a la GLE. La Masonería regular española ya se ha hartado de que entre sus miembros más importantes haya investigados y condenados por la Justicia, bien sea mercantil u ordinaria. La Masonería regular española ya se ha hartado de que entre sus dirigentes esté lo peor de la GLE…

La Masonería regular española ya se ha hartado.
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Jaume d’Urgell, otro fichaje de Óscar

Óscar de Alfonso con Jaume d’Urgell.
Jaume d’Urgell. Otro hombre de Óscar. Y la verdad es que no se entiende… Jaume d’Urgell es un incondicional de Óscar de Alfonso y también lo es de Manuel R., lo cual es muy fácil de comprobar con solo ver las fotografías que publica en webs y redes sociales. Y lo que no se entiende es que siendo Jaume tan defensor de los derechos humanos, tan solidario con los más necesitados, tan escrupuloso con las formas más democráticas, tan respetuoso con las ideas de los demás, tan protector de los más débiles, tan legal y tan discreto, sea capaz de mantener esa estrecha relación con Óscar y con Manuel R. No se entiende.

Jaume d’Urgell con Manuel R.
Y no se entiende porque Óscar hace cosas como reírle la gracia a esa bala del meme, que no es más que la aceptación de la pena de muerte; porque Óscar hace ostentación de lujos en los países más pobres del mundo; porque Óscar bromea con la prostitución, la pedofilia y el tráfico de drogas como si no hiciesen ningún daño; porque Óscar no tiene escrúpulos en defender a importantes traficantes de droga internacionales… ¿Y Manuel R.? Pues Manuel R. tampoco tiene escrúpulos en deber decenas de miles de euros a la caja común de la Seguridad Social, ni en no restituir adecuadamente el dinero que la Seguridad Social ha embargado a la Gran Logia de Castilla por su culpa, ni en cometer continuas injusticias e injerencias en las comunicaciones privadas de los masones de la Gran Logia Provincial que dirige… Y con esos, precisamente con esos, es con los que, extrañamente, Jaume d’Urgell mantiene una estrechísima relación de amistad. 

Jaume d’Urgell.
Efectivamente, no se entiende.

No se entiende porque Jaume d’Urgell es quien constituyó la Fundación Internacional de Derechos Humanos, una Fundación que, aunque es mucho más discreta de lo que su nombre indica, inventó el premio “Nicolás Salmerón de los Derechos Humanos”, que han sido concedidos a Zapatero, Odón Elorza, Cristina Fernández de Kirchner, el Gran Wyoming… Además Jaume d’Urgell es un gran admirador del dictador Stalin, perseguidor de masones, y un nostálgico de la Segunda República y la bandera tricolor, y así lo ha mostrado en numerosas ocasiones; unas veces pintándose desnudo los tres colores de la bandera para lucirlos por la calle y otras veces descolgando la bandera constitucional del edificio de unos Juzgados de la Gran Vía de Madrid para sustituirla por la inconstitucional de la Segunda República. En otras palabras, Jaume d’Urgell es un hombre cuyas respetuosas y democráticas actividades nada tienen que ver con las de Óscar o Manuel R., por eso no se entiende que hagan tan buenas migas.

Jaume d’Urgell con Stalin.

Y tampoco se entiende que Manuel R. lo haya nombrado Gran Oficial de la Gran Logia Provincial de Castilla sin ser Maestro Instalado, aunque quizá este extraño agasajo sea lo que finalmente le haya tocado la fibra sensible a Jaume d’Urgell y por eso haya decidido pasar por alto las nimiedades cometidas por Óscar y Manuel R., e incluso es posible que haya considerado que, en el fondo, los puntos de vista de los tres quizá se aproximen más de lo que parece y que probablemente sean perfectamente compatibles. 


Sea del modo que sea, no queda más remedio que admitir que, a pesar de todo, forman un trío “masónico” que raya la perfección. Al menos sus tres mandiles lucen, con toda perfección, ostentosos bordados y flecos de oro.


Al fondo, Óscar de Alfonso y en primer plano Jaume d’Urgell.
FUENTES:


Jaume d\’Urgell, otro fichaje de Óscar

Óscar de Alfonso con Jaume d\’Urgell.
Jaume d’Urgell. Otro hombre de Óscar. Y la verdad es que no se entiende… Jaume d’Urgell es un incondicional de Óscar de Alfonso y también lo es de Manuel R., lo cual es muy fácil de comprobar con solo ver las fotografías que publica en webs y redes sociales. Y lo que no se entiende es que siendo Jaume tan defensor de los derechos humanos, tan solidario con los más necesitados, tan escrupuloso con las formas más democráticas, tan respetuoso con las ideas de los demás, tan protector de los más débiles, tan legal y tan discreto, sea capaz de mantener esa estrecha relación con Óscar y con Manuel R. No se entiende.

Jaume d\’Urgell con Manuel R.
Y no se entiende porque Óscar hace cosas como reírle la gracia a esa bala del meme, que no es más que la aceptación de la pena de muerte; porque Óscar hace ostentación de lujos en los países más pobres del mundo; porque Óscar bromea con la prostitución, la pedofilia y el tráfico de drogas como si no hiciesen ningún daño; porque Óscar no tiene escrúpulos en defender a importantes traficantes de droga internacionales… ¿Y Manuel R.? Pues Manuel R. tampoco tiene escrúpulos en deber decenas de miles de euros a la caja común de la Seguridad Social, ni en no restituir adecuadamente el dinero que la Seguridad Social ha embargado a la Gran Logia de Castilla por su culpa, ni en cometer continuas injusticias e injerencias en las comunicaciones privadas de los masones de la Gran Logia Provincial que dirige… Y con esos, precisamente con esos, es con los que, extrañamente, Jaume d’Urgell mantiene una estrechísima relación de amistad. 

Jaume d\’Urgell.
Efectivamente, no se entiende.

No se entiende porque Jaume d’Urgell es quien constituyó la Fundación Internacional de Derechos Humanos, una Fundación que, aunque es mucho más discreta de lo que su nombre indica, inventó el premio “Nicolás Salmerón de los Derechos Humanos”, que han sido concedidos a Zapatero, Odón Elorza, Cristina Fernández de Kirchner, el Gran Wyoming… Además Jaume d’Urgell es un gran admirador del dictador Stalin, perseguidor de masones, y un nostálgico de la Segunda República y la bandera tricolor, y así lo ha mostrado en numerosas ocasiones; unas veces pintándose desnudo los tres colores de la bandera para lucirlos por la calle y otras veces descolgando la bandera constitucional del edificio de unos Juzgados de la Gran Vía de Madrid para sustituirla por la inconstitucional de la Segunda República. En otras palabras, Jaume d’Urgell es un hombre cuyas respetuosas y democráticas actividades nada tienen que ver con las de Óscar o Manuel R., por eso no se entiende que hagan tan buenas migas.

Jaume d\’Urgell con Stalin.

Y tampoco se entiende que Manuel R. lo haya nombrado Gran Oficial de la Gran Logia Provincial de Castilla sin ser Maestro Instalado, aunque quizá este extraño agasajo sea lo que finalmente le haya tocado la fibra sensible a Jaume d’Urgell y por eso haya decidido pasar por alto las nimiedades cometidas por Óscar y Manuel R., e incluso es posible que haya considerado que, en el fondo, los puntos de vista de los tres quizá se aproximen más de lo que parece y que probablemente sean perfectamente compatibles. 


Sea del modo que sea, no queda más remedio que admitir que, a pesar de todo, forman un trío “masónico” que raya la perfección. Al menos sus tres mandiles lucen, con toda perfección, ostentosos bordados y flecos de oro.


Al fondo, Óscar de Alfonso y en primer plano Jaume d\’Urgell.
FUENTES:


La bala "graciosa" de Óscar

Sí, a Óscar debió de hacerle mucha gracia ese meme que circula por Internet… Se trata de la fotografía de una bala con una leyenda pretendidamente graciosa, pero que en realidad es tan profundamente agresiva como lo que en sí representa: LA PENA DE MUERTE. La leyenda dice: “Estudios científicos sugieren que este chip implantado en la cabeza de un delincuente reduce 100% la posibilidad de que vuelva a delinquir”.

Una de las líneas que un masón nunca puede sobrepasar es la de la aprobación de la pena de muerte. Precisamente el rechazo a la pena de muerte es una de las condiciones que tiene que aceptar sin dudarlo cualquier persona que quiera iniciarse en la Masonería, y sin embargo el Gran Maestro de la Gran Logia de España no ha podido evitar una “simpática” carcajada ante la criminal propuesta.

Un masón normal no habría esbozado la más ligera sonrisa ante esta sugerencia y seguramente habría pasado de largo al ver la agresiva publicación o, si acaso, habría pulsado el emoticono con cara de enfado, pero Óscar de Alfonso no. Óscar de Alfonso no ha podido evitar con su gesto una ostentosa y carcajeante complicidad con el autor del “chiste”.

Un tiro en la cabeza por haber delinquido… Pues vaya gracia para que la ría un masón que, además, es el Gran Maestro de la Gran Logia de España y el Secretario Ejecutivo de la Conferencia Mundial de Grandes Logias Regulares…

La bala "graciosa" de Óscar

Sí, a Óscar debió de hacerle mucha gracia ese meme que circula por Internet… Se trata de la fotografía de una bala con una leyenda pretendidamente graciosa, pero que en realidad es tan profundamente agresiva como lo que en sí representa: LA PENA DE MUERTE. La leyenda dice: “Estudios científicos sugieren que este chip implantado en la cabeza de un delincuente reduce 100% la posibilidad de que vuelva a delinquir”.

Una de las líneas que un masón nunca puede sobrepasar es la de la aprobación de la pena de muerte. Precisamente el rechazo a la pena de muerte es una de las condiciones que tiene que aceptar sin dudarlo cualquier persona que quiera iniciarse en la Masonería, y sin embargo el Gran Maestro de la Gran Logia de España no ha podido evitar una “simpática” carcajada ante la criminal propuesta.

Un masón normal no habría esbozado la más ligera sonrisa ante esta sugerencia y seguramente habría pasado de largo al ver la agresiva publicación o, si acaso, habría pulsado el emoticono con cara de enfado, pero Óscar de Alfonso no. Óscar de Alfonso no ha podido evitar con su gesto una ostentosa y carcajeante complicidad con el autor del “chiste”.

Un tiro en la cabeza por haber delinquido… Pues vaya gracia para que la ría un masón que, además, es el Gran Maestro de la Gran Logia de España y el Secretario Ejecutivo de la Conferencia Mundial de Grandes Logias Regulares…

Óscar sin cocos en el Caribe (Haiti)

Óscar de Alfonso, Gran Maestro de la GLE, disfrutando en Haiti.
Óscar de Alfonso, que presume de lograr todo lo que se propone, efectivamente ha conseguido algo muy bueno para él aunque, desgraciadamente, no va a ser tan bueno para la Masonería regular mundial.

El Gran Maestro de la Gran Logia de España ha dedicado una gran parte de su tiempo a embaucar a Grandes Maestros de Iberoamérica para conseguir apoyos que le convirtiesen en Secretario Ejecutivo de la Conferencia Mundial de Grandes Logias Regulares, y sí, lo ha logrado. Lo ha logrado mientras disfrutaba de baños en termas naturales y remojones en las cálidas y transparentes aguas del Caribe, sin que nunca le hayan faltado buenas comidas y buena vida. Y eso sí, siempre acompañado, por supuesto, de cocos y demás bebidas y cócteles más o menos espirituosos, despachados dentro del agua más relajante. Todo ello, por cierto, a costa de las capitaciones de los masones de a pie.

Haiti. Puerto Príncipe. La pobreza total.

Y estas innecesarias licencias, aunque no sean buenas ni prudentes para un Gran Maestro de la Gran Logia de España, podríamos darlas por no ocurridas si no fuese porque el propio Óscar se ha empeñado en mostrarle al mundo en sus redes sociales lo bien que se lo pasa y lo “bromista” que es.


Por ejemplo, en esta publicación de su Facebook, cuando ha ido a Haiti a un viaje supuestamente masónico, bromea con una de las fotos más vergonzosas que Óscar ha publicado en sus redes sociales: la foto de los cocos y el “abuelo pedófilo a mi lado”, y ahora él mismo dice: “Óscar, ¿dónde están los cocos?”, y añade uno de sus “graciosos” hashtag: #oscarsincocosnoesnadie, manifestando un claro desprecio hacia todos los que criticaron, con toda justicia, aquella foto y aquellos hashtag que publicó el más alto representante de la Masonería regular española. Y además Óscar, en estas fotografías, hace una innecesaria ostentación de lujo precisamente en Haiti, que es un país donde la gran mayoría de la gente vive dentro de la más absoluta pobreza. La verdad, Óscar, es que eso muy masónico no es. Y lo sabes…

Enfermedad y pobreza en Haiti.

¿Cómo es posible que un individuo así haya sido elegido para ser Secretario Ejecutivo de la Conferencia Mundial de Grandes Logias Regulares? ¿Acaso nadie se ha dado cuenta de que este hombre es el desprestigio personificado? Solo hay que echar un vistazo a sus andanzas y nos encontramos con defensas sin pudor de importantes traficantes de droga internacionales, con bromas sobre la pedofilia, con fotos que ridiculizan la seriedad masónica, con expresiones más propias de un barriobajero que de una persona respetable, con desprecios públicos a otros Grandes Maestros, con innecesarias ostentaciones de riqueza en los países más pobres, con actitudes vengativas impropias de un masón… ¿Acaso los que le han elegido desconocían cómo es Óscar de Alfonso? ¿O quizá es que la Masonería regular quiere que haya personas de estas características en los puestos más importantes de la Masonería mundial? 


Si esto es así, esperemos que no, la Masonería regular tiene los días contados.
FUENTES:

Óscar sin cocos en el Caribe (Haiti)

Óscar de Alfonso, Gran Maestro de la GLE, disfrutando en Haiti.
Óscar de Alfonso, que presume de lograr todo lo que se propone, efectivamente ha conseguido algo muy bueno para él aunque, desgraciadamente, no va a ser tan bueno para la Masonería regular mundial.

El Gran Maestro de la Gran Logia de España ha dedicado una gran parte de su tiempo a embaucar a Grandes Maestros de Iberoamérica para conseguir apoyos que le convirtiesen en Secretario Ejecutivo de la Conferencia Mundial de Grandes Logias Regulares, y sí, lo ha logrado. Lo ha logrado mientras disfrutaba de baños en termas naturales y remojones en las cálidas y transparentes aguas del Caribe, sin que nunca le hayan faltado buenas comidas y buena vida. Y eso sí, siempre acompañado, por supuesto, de cocos y demás bebidas y cócteles más o menos espirituosos, despachados dentro del agua más relajante. Todo ello, por cierto, a costa de las capitaciones de los masones de a pie.

Haiti. Puerto Príncipe. La pobreza total.

Y estas innecesarias licencias, aunque no sean buenas ni prudentes para un Gran Maestro de la Gran Logia de España, podríamos darlas por no ocurridas si no fuese porque el propio Óscar se ha empeñado en mostrarle al mundo en sus redes sociales lo bien que se lo pasa y lo “bromista” que es.


Por ejemplo, en esta publicación de su Facebook, cuando ha ido a Haiti a un viaje supuestamente masónico, bromea con una de las fotos más vergonzosas que Óscar ha publicado en sus redes sociales: la foto de los cocos y el “abuelo pedófilo a mi lado”, y ahora él mismo dice: “Óscar, ¿dónde están los cocos?”, y añade uno de sus “graciosos” hashtag: #oscarsincocosnoesnadie, manifestando un claro desprecio hacia todos los que criticaron, con toda justicia, aquella foto y aquellos hashtag que publicó el más alto representante de la Masonería regular española. Y además Óscar, en estas fotografías, hace una innecesaria ostentación de lujo precisamente en Haiti, que es un país donde la gran mayoría de la gente vive dentro de la más absoluta pobreza. La verdad, Óscar, es que eso muy masónico no es. Y lo sabes…

Enfermedad y pobreza en Haiti.

¿Cómo es posible que un individuo así haya sido elegido para ser Secretario Ejecutivo de la Conferencia Mundial de Grandes Logias Regulares? ¿Acaso nadie se ha dado cuenta de que este hombre es el desprestigio personificado? Solo hay que echar un vistazo a sus andanzas y nos encontramos con defensas sin pudor de importantes traficantes de droga internacionales, con bromas sobre la pedofilia, con fotos que ridiculizan la seriedad masónica, con expresiones más propias de un barriobajero que de una persona respetable, con desprecios públicos a otros Grandes Maestros, con innecesarias ostentaciones de riqueza en los países más pobres, con actitudes vengativas impropias de un masón… ¿Acaso los que le han elegido desconocían cómo es Óscar de Alfonso? ¿O quizá es que la Masonería regular quiere que haya personas de estas características en los puestos más importantes de la Masonería mundial? 


Si esto es así, esperemos que no, la Masonería regular tiene los días contados.
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