¿Puede realmente un Gran Maestro dirigir una Gran Logia habiendo realizando más de 60.000 kilómetros en 60 días? A la vista de la situación de la Gran Logia de España es evidente que no.
Según nuestras Constituciones, Articulo 3º, el Gran Maestro debe “cumplir y hacer cumplir los acuerdos válidamente tomados en Asamblea Masónica”. Pues bien, se ha perdido el juicio contra Carretero. Nadie en la Gran Logia de España se presentó al juicio, y eso que la irradiación fue aprobada en Asamblea. Es un hecho de suma gravedad. Esta falta de diligencia debiera de ser motivo de elecciones. Máxime cuando, hasta hace poco al menos, Carretero constaba aún como Presidente de la asociación que nos permite el uso de la denominación GOE en el Ministerio del Interior.

Según el mismo artículo, el Gran Maestro debe “velar para que entre los HH reine siempre la más franca, sincera y perfecta armonía y fraternidad” y “garantizar la correcta aplicación de la Justicia Masónica, evitando la indefensión de los encausados”. Pues bien, ni la una ni la otra están siendo cumplidas por Óscar de Alfonso. En Catalunya y en Castilla reina la discordia. En la primera de las provincias por las torpes y provocadoras actuaciones del propio Gran Maestro de la GLE. Y en la segunda, la pobre provincia bajo el dominio de Manuel R. y sus escuadristas, no hay ni armonía ni adecuada aplicación de la justicia masónica. Lamentablemente, el interesado uso de la justicia masónica se ha extendido a Madrid, provincia tradicionalmente pacífica. Suspensión de los derechos masónicos fulminante y sin recibir el encausado la causa que motiva esta suspensión. Cainismo en la fiscalía. Un favor por otro favor. ¿Cuál es la contrapartida? Quién sabe.
Independientemente de quién pague los viajes, cosa que convendría saber, la situación de supuesta armonía es de clara desarmonía. Para darse cuenta de esto y actuar en consecuencia no se puede estar de manera continua haciendo turismo masónico. Por muchas responsabilidades internacionales que se tengan. Ahora bien, según Oscar de Alfonso en el Diario La Información “todos los viajes los paga la Gran Logia”. ¿Es esto cierto? ¿Sus viajes por la CMI los paga la Gran Logia? ¿Su Secretaría Ejecutiva de la Conferencia de Grandes Logias Regulares la paga la Gran Logia? ¿Qué nos aporta esta cuestión a nosotros que pagamos capitaciones mas allá del éxito personal en lo masónico de Óscar de Alfonso? ¿Prestigio como Gran Logia? El prestigio es una cuestión de imagen como los proyectos de GLE TV o la Universidad masónica. Ni la CMI ni la Secretaría de la Conferencia de Grandes Logia Regulares ha estado nunca dentro del Plan de Actuación presentada a la Gran Asamblea, son éxitos personales de Óscar que nada aportan a nuestra Gran Logia y le consumen mucho tiempo. Éxito que cualquier hermano podría compartir si la situación fuese de absoluta armonía y se hubiesen desterrado de la Gran Logia los tradicionales usos de persecución y coacción. Éxito que difícilmente puede compartirse, sino todo lo contrario, cuando en redes sociales la superficialidad viene acompañada del mal gusto y de una comunidad de usuarios en torno al Gran Maestro cuyos comentarios son una auténtica vergüenza.
A nivel de Gran Logia estamos peor que hace cinco años. Les da igual, tenemos más seguidores que nunca en redes sociales. También más titulares de prensa. También se envía \»El Oriente\» regularmente en un mailing a mas de 12.000 personas y organizaciones. ¿Para que?
Dice Óscar de Alfonso, a la pregunta de quién dirige la Gran Logia, que “la dirijo yo junto a un consejo rector, mis ministros, que se llaman Grandes Inspectores y cada uno tiene su ámbito de trabajo”.
Veamos, hay cinco. Uno en Redes Sociales, que se ocupa de subir el numero de seguidores. Es decir, trabajo para el exterior. Otro en medios de comunicación, que se ocupa de “comunicar”, el eufemismo para el proselitismo y ganar notoriedad social para Óscar y la Gran Logia de Óscar. Uno de relaciones institucionales, es decir el contacto con las autoridades para #honorabilidad y otras iniciativas volcadas en el exterior. Otro más de relaciones exteriores, el nombre ya lo dice todo, es el antiguo “canciller” de exteriores. El último es docencia masónica. La docencia proviene en su mayoría de las Grandes Logias Provinciales, aun así daremos un voto de confianza a su trabajo. Queda fuera de la finalidad del análisis.
Cuatro de los cinco “ministros” de Óscar trabajan para asuntos exteriores a la Gran Logia. Un trabajo que no revierte de manera directa en la mejora ni de la armonía ni del trabajo masónico. Cuatro de cinco ministros para un Gran Maestro que se encuentra continuamente de viaje. ¿Quién gobierna la Gran Logia?
Da la sensación que a Óscar de Alfonso la Gran Logia no le preocupa mucho. Salvo las elecciones. Ahora prefiere conceder una medalla a Felipe VI, hablar de la situación en Italia, de Guaidó en Venezuela o de los ministros de Bolsonaro.
Según el articulo 5º de nuestra constitución, “En el supuesto de vacancia en la Gran Maestría por fallecimiento, renuncia u otras causas, el Diputado Gran Maestro asumirá temporalmente la dirección de la Gran Logia hasta la elección de un nuevo Gran Maestro, lo que se ha de producir en un plazo no superior a tres meses. En un supuesto similar en relación con el Diputado durante ese período, el sustituto, en igualdad de condiciones y plazos, será el Director del Gran Consejo Rector”. Creo que estamos en esas causas.
Existe claro desgobierno del Gran Maestro en Castilla y Catalunya. Ausencia de “sincera y perfecta armonía y fraternidad” y “correcta aplicación de la Justicia Masónica”. Según el articulo 9º “el Diputado Gran Maestro será designado por el Gran Maestro y asumirá los deberes y funciones que éste le delegue, sustituyéndole en caso de ausencias temporales para realizar todas las funciones ordinarias que corresponden a la Gran Maestría”.
Las ausencias temporales de Óscar son habituales. Continuas. Tanto que dirige la Gran Logia a base de audios. Puede que la Gran Maestría le pertenezca, esperemos que por última vez, bien sea por que respeta su palabra y programa electoral, tal como prometió, o bien sea por que pierda las próximas elecciones. Respecto a su palabra, ya hemos leído la carta del hermano Viñals. Si alguien esperaba otra cosa no sabe quién es Óscar. Como la mayoría de sus votantes.
El caso es que el oficio de Diputado Gran Maestro, no le pertenece. Sus prerrogativas constan en la Constitución de la Gran Logia. Aunque lo designe él. Una obediencia masónica no puede basarse en la lógica organizativa de los partidos políticos “con el cuchillo en la boca”. La Gran Logia necesita a alguien que se preocupe por ella y por la situación de desarmonía existente. Alguien con el suficiente talante como para saber escuchar, bien sea a un Aprendiz o a un viejo Maestro. Puede que esto no sea tan interesante ni socialmente tan notorio como hablar de la situación en Italia o Venezuela, pero son estas y no otras las responsabilidades que se adquieren en un oficio de Gran Logia, y su más alta dignidad, la Gran Maestría. Esto es Masonería, no política internacional.
Más allá del campo de actuación que le dé Oscar al Diputado, escaso dado el carácter unipersonal hasta lo obsesivo de Óscar, Gran Maestro de la Gran Logia de Óscar, el Diputado GM tiene que hacerse valer y dignificar su oficio. La situación en Catalunya y en Castilla le obliga a ello. Eso sí, siempre y cuando medie la responsabilidad, la dignidad y el amor propio como a la institución masónica en la que está.
Artículo firmado por: \»H. Solaris\»
( Para enviar información o publicar artículos, envíenlos a transparenciamas@gmail.com )
No se admiten archivos adjuntos con virus ni phishing
Debe estar conectado para enviar un comentario.