Top 7 (20/04/2019)

El número 7 es un número mágico. 


Pitágoras lo consideraba el número perfecto, en la Biblia aparece multitud de veces, está en la lira de Apolo, es la suma del sol, la luna y los planetas visibles, son los días de la semana, los pecados capitales, las columnas sobre las que se edificó Roma, las Artes y las Ciencias…

El número 7 también es un número muy masónico. Es la suma del sagrado 3 y del terrenal 4 que acaban componiendo un todo. El número 7 es un número a tener en cuenta, y por esa razón todas las semanas se publicará la lista de los 7 artículos más leídos de este blog desde su creación.

A día de hoy, 20 de abril de 2019, estos son los 7 artículos más leídos de Transparencia Masónica:







7º.- La entrevista: Óscar, defensor de narcos (20/03/2019)

#transparenciamasonica #masonería #francmasonería #masoneriaespañola #masoneriaregular #logia #masón #gle #oscardealfonso #abuelopedofiloamilado #jefedelamasoneriamundial #ugle #prograndmaster #top7

Top 7 (20/04/2019)

El número 7 es un número mágico. 


Pitágoras lo consideraba el número perfecto, en la Biblia aparece multitud de veces, está en la lira de Apolo, es la suma del sol, la luna y los planetas visibles, son los días de la semana, los pecados capitales, las columnas sobre las que se edificó Roma, las Artes y las Ciencias…

El número 7 también es un número muy masónico. Es la suma del sagrado 3 y del terrenal 4 que acaban componiendo un todo. El número 7 es un número a tener en cuenta, y por esa razón todas las semanas se publicará la lista de los 7 artículos más leídos de este blog desde su creación.

A día de hoy, 20 de abril de 2019, estos son los 7 artículos más leídos de Transparencia Masónica:







7º.- La entrevista: Óscar, defensor de narcos (20/03/2019)

#transparenciamasonica #masonería #francmasonería #masoneriaespañola #masoneriaregular #logia #masón #gle #oscardealfonso #abuelopedofiloamilado #jefedelamasoneriamundial #ugle #prograndmaster #top7

Perlas masónicas de Óscar Alfonso

A continuación transcribo algunos fragmentos de una conferencia de Óscar Alfonso en el Ateneo de Madrid y después escribiré unos comentarios. La entrevista puede verse en el siguiente enlace:

“No voy a explicar ningún secreto masónico… (sic) Voy a dar una opinión y una perspectiva absolutamente subjetiva y personal de lo que para mí es la Masonería y lo hago como Óscar de Alfonso, evidentemente representando a una Institución Masónica, pero prefiero poner el acento en esta opinión mía personal… (sic)

Los masones, al menos los de la GLE, confiesan que son masones en menor proporción que los propios gays, lesbianas y homosexuales de España comparados por el CIS… o sea que somos más secretos en nuestra vida masónica que otras agrupaciones LGTB que son incluso más abiertos… (sic)

-Fraternidad… reciprocidad, eslabones de una cadena… razones para ser masón..
Razones para ser masón… para mí, la mía personal, que es la que estoy exponiendo hoy, era la idea de buscar una Fraternidad real con una verdadera lealtad, esos eran mis valores, que cada uno ponga los suyos (sic)

-Principios que son más abstractos que reales, que muy pocas veces se practican en las Logias.
El segundo tema, pues, eh, estrictos métodos de admisión en las Logias. Las Logias, yo creo que hay que ser muy, muy cauto a la hora de proponer o a la hora de entrar… yo creo que hay que buscar una calidad en las personas. (sic)

El cuidado con los lobos con piel de oveja, un peligro externo. 
La arrogancia, el ego y la vanidad, aquí estamos un peligro interno. Efectivamente, cuanto más alto estuve en una jerarquía, sea la que sea, aquí no tenemos sexo, no tenemos dinero, o ni una cosa ni la otra o poco, pero lo que hay es muchísima vanidad y este es un problema. Todos tenemos vanidad, TODOS vosotros y yo más todavía… porque me da la sensación de que un masón, cuando habla de espiritualidad se cree el encargado del Santo Oficio, cuando habla de arquitectura se cree ya el arquitecto… y normalmente no tenemos, los masones, ni idea de nada; la vanidad está ahí, hay que saber controlarla y tenerla sometida ¿cómo? Pues que alguien te baje siempre del burro es algo bastante útil. (sic)

Aquí, el Método Masónico. El Método Masónico no es, en mi opinión, vuelvo a insistir, no es ni para enseñar ni para instruir, es para formar personas, es un trabajo de autoformación. (sic) 

– Pregunta por las Herramientas
…para mí la mejor herramienta es el ejemplo, hacer justo lo contrario de lo que se dice, y esto, Hermanos, perdón, querido público, lo he visto muchas veces. VERGONZOSO, pero bueno, hay algunos que los Grados se le sube a la cabeza o los mandiles… (sic)

La Integridad. Esa es, para mí, la más importante meta de todo masón. No ser muy listo, no leer muchos libros… personas honestas y rectas hacen masones excepcionales… (sic)

¿Y qué es la Integridad? Pues bueno, fácil de responder no es… (sic)

En el desierto… Recordad, solos los mejores o las mejores, y/o, son realmente los elegidos para llegar a nuestra meta final, que es pasar el desierto… insisto en lo que antes he dicho, cuando alguien se mira a sí mismo en ese ejercicio de método masónico de autoformación, puede encontrar cosas y a veces abre el corazón y encuentra cosas que no le gustan nada. Pues ahí no podemos hacer nada, esto es lo que hay y ya está pero lo más importante es hacer ese esfuerzo. (sic)

Los Retos que tiene la Gran Logia de España, y aquí hago mi comercial, mi publicidad, … (sic)

Dicho esto, daros las gracias, han sido veinticinco minutos… (sic)»

*   *.  *

Así fue la Conferencia de Óscar Alfonso en el Ateneo de Madrid el 18 de noviembre de 2014. Era y es un lugar privilegiado para presentarse en sociedad y hubiera sido una magnífica ocasión para explicar a los asistentes lo que es la Masonería. Hubiera sido una buena ocasión para cualquier organización.

Cualquier líder, cualquier directivo de una compañía del siglo XXI debe poder hablar en público y presentar ordenadamente un tema, pero hay algo mucho más importante que eso: Cualquier líder tiene que conocer sus propias limitaciones y saber pedir ayuda a quien crea que está más capacitado que él para preparar la exposición, e incluso, llegado el caso, para sustituirle y hacerla en su nombre con la dignidad que sus representados merecen. 

Para sentir la necesidad de pedir ayuda a los colaboradores, incluso de ser sustituido por otro que sea mejor comunicador o que ofrezca la imagen que el Ateneo exige, y que posea los conocimientos necesarios para ello, Óscar Alfonso tendría que saber algo de Masonería y lo malo es que cree saber muchísimo pero sabe muy poco, muy poco. 

Entró como Aprendiz y a los pocos años, a los cinco años, después de llevar la cartera de Hutchinson y traicionarle con J. Corominas, se vio de Gran Maestro Provincial. Poco sabía más que el ritual de Emulación, en su versión anglo-levantina, y cuatro tics. Lo suficiente para subir la escalera de los honores y los mandiles. En poco tiempo, tras traicionar sucesivamente a Corominas y Carretero, fue elegido Gran Maestro. 

Para quienes conocen su mal concepto del género humano en general, al que considera un colectivo poco digno de confianza (ay, el espejo), no le extrañará que Óscar Alfonso haya llegado a la conclusión de que si ha llegado tan lejos es porque los demás son más torpes e ignorantes que él. 

Ahora, después de miles de kilómetros recorridos sin explicarle a sus Hermanos -que son los que le pagan los billetes- para qué viaja y qué enormes ventajas traen esos viajes a la Masonería española (pero eso sí, que no sean las mismas que ganar en Eurovisión cuando los televidentes gritan “¡hemos ganado!” como si hubieran cantado ellos mismos); ahora, después de esos miles de kilómetros sin dar explicaciones, Óscar Alfonso cree saber aún más que nadie, ya que ha visitado decenas de Logias y presenciado ceremonias en todos los ritos e idiomas. 

Si nuestro Óscar Alfonso se cree que eso es la Masonería es que sabe menos de lo que sospechábamos pero, en su ignorancia masónica, él no pensará igual. Es como el administrativo de una fábrica de coches que cree saber más que los ingenieros o que el cajero de banco y que se considera al cabo de la política financiera… Por eso Óscar manifiesta tal animadversión hacia los que define como la “caverna casposa” (recuérdese como insultaba al otro candidato alternativo de las últimas elecciones), porque en el fondo no entiende lo que dicen ni sabría discutirlo, porque no sabe de Masonería, porque solo sabe, como él mismo dice, de “política masónica”, de cuchillos para ganar votaciones, de pactos subterráneos, de conspiraciones y de traiciones. 

Óscar Alfonso no duraría ni cinco minutos al frente de una empresa porque se comporta como un capataz agrícola del siglo XIX, aunque incluso entonces había muchos empresarios con más capacidad de apreciar los valores de su entorno, de dejarse asesorar, de saber como dirigir un equipo, en vez de mandar, mandar, solo mandar… Esa es su obsesión y hasta cuando se hace un vídeo en una motora levanta los dedos en señal de victoria sin que se pueda explicar a quién nos dice que está venciendo cuando hace submarinismo. 

Mandar, figurar, orgullo de que le pongan una condecoración cuando bien sabe, aunque solo sea por las que él mismo ha impuesto a Grandes Maestros de Obediencias poco conocidas por estos pagos, que son medallas de cortesía, muchas veces de agradecimiento por hacer una visita a una Obediencia más minúscula aún que la propia GLE, que ya es decir.

Muchas veces nos preguntamos de qué vive Óscar Alfonso, modesto abogado provinciano que no tiene socios ni secretaria y cuyo propio despacho no frecuenta. Hay respuestas para todos los gustos pero Óscar viajaría solo por el placer de contarlo, como lo de Dominguín y Ava Gadner.

La conferencia en el Ateneo titulada “La Masonería hoy” nos dio vergüenza ajena y, moviéndonos nerviosos en el asiento, deseábamos que terminara cuanto antes. ¿Qué pensarían los asistentes, muchos de ellos masones de la GLE y de otras Obediencias? Quienes entraron en el Ateneo sin saber a ciencia cierta lo que es la Masonería, aparte de unos conocimientos históricos más o menos profundos, salieron como entraron o, peor aún, creyendo que “la Masonería hoy” es una asociación de autoayuda basada en cuatro conceptos simplones, dignos de los horóscopos de las revistas del corazón, dirigida por un aficionado escasamente informado.

Los masones no tenemos que ser sabios pero hemos de sentir la necesidad de aprender y la humildad de preguntar. Con todo, menos mal, en esta conferencia, Óscar Alfonso, en contra de su costumbre, no definió la Masonería, ni siquiera intentó explicar lo que es la Masonería; lo que nos privó de esas definiciones en negativo a que nos tiene acostumbrados y que suelen empezar por explicarle al público, creyendo que le moverá a una sonrisa cómplice, que “no nos comemos niños”. Todavía no se ha enterado nuestro bienamado Gran Maestro de que, por fortuna, los españoles son más maduros y cultos de lo que piensa.

En esta conferencia Óscar Alfonso habló de Fraternidad, de «fraternidad real», pero ha sido el único Gran Maestro que se ha permitido humillar en público a otros Maestros Masones y a algunos Grandes Oficiales, muchos de ellos ancianos y respetables. Óscar Alfonso habló de integridad pero nunca ha habido un Gran Maestro que se haya rodeado de tantos indeseables: Buscavidas, delincuentes convictos, imputados pendientes de juicio… Óscar Alfonso habló de arrogancia y vanidad, pero él mismo es un monumento a la soberbia, manifestándose siempre como un engreído jactancioso que raya en el ridículo. Óscar Alfonso habló de dar ejemplo y no hacer lo contrario de lo que se dice, pero solo hay que echar un vistazo a todo lo que hace en la GLE para darse cuenta de que precisamente él es quien siempre hace justo lo contrario de lo que debería hacer un verdadero Maestro Masón.

Luego hubo un coloquio que fue peor, porque respondió con superioridad cuando no con acritud a preguntas de Hermanos de otras Obediencia a quienes, cuando está haciendo el ridículo en un plató de televisión y le interesa, llama cariñosamente “Hermanos”.

En resumen, una ocasión perdida en un océano de vergüenza.

Artículo firmado por: «H. Seaworth»
( Para enviar información o publicar artículos, envíenlos a transparenciamas@gmail.com )
No se admiten archivos adjuntos con virus ni phishing

Perlas masónicas de Óscar Alfonso

A continuación transcribo algunos fragmentos de una conferencia de Óscar Alfonso en el Ateneo de Madrid y después escribiré unos comentarios. La entrevista puede verse en el siguiente enlace:

“No voy a explicar ningún secreto masónico… (sic) Voy a dar una opinión y una perspectiva absolutamente subjetiva y personal de lo que para mí es la Masonería y lo hago como Óscar de Alfonso, evidentemente representando a una Institución Masónica, pero prefiero poner el acento en esta opinión mía personal… (sic)

Los masones, al menos los de la GLE, confiesan que son masones en menor proporción que los propios gays, lesbianas y homosexuales de España comparados por el CIS… o sea que somos más secretos en nuestra vida masónica que otras agrupaciones LGTB que son incluso más abiertos… (sic)

-Fraternidad… reciprocidad, eslabones de una cadena… razones para ser masón..
Razones para ser masón… para mí, la mía personal, que es la que estoy exponiendo hoy, era la idea de buscar una Fraternidad real con una verdadera lealtad, esos eran mis valores, que cada uno ponga los suyos (sic)

-Principios que son más abstractos que reales, que muy pocas veces se practican en las Logias.
El segundo tema, pues, eh, estrictos métodos de admisión en las Logias. Las Logias, yo creo que hay que ser muy, muy cauto a la hora de proponer o a la hora de entrar… yo creo que hay que buscar una calidad en las personas. (sic)

El cuidado con los lobos con piel de oveja, un peligro externo. 
La arrogancia, el ego y la vanidad, aquí estamos un peligro interno. Efectivamente, cuanto más alto estuve en una jerarquía, sea la que sea, aquí no tenemos sexo, no tenemos dinero, o ni una cosa ni la otra o poco, pero lo que hay es muchísima vanidad y este es un problema. Todos tenemos vanidad, TODOS vosotros y yo más todavía… porque me da la sensación de que un masón, cuando habla de espiritualidad se cree el encargado del Santo Oficio, cuando habla de arquitectura se cree ya el arquitecto… y normalmente no tenemos, los masones, ni idea de nada; la vanidad está ahí, hay que saber controlarla y tenerla sometida ¿cómo? Pues que alguien te baje siempre del burro es algo bastante útil. (sic)

Aquí, el Método Masónico. El Método Masónico no es, en mi opinión, vuelvo a insistir, no es ni para enseñar ni para instruir, es para formar personas, es un trabajo de autoformación. (sic) 

– Pregunta por las Herramientas
…para mí la mejor herramienta es el ejemplo, hacer justo lo contrario de lo que se dice, y esto, Hermanos, perdón, querido público, lo he visto muchas veces. VERGONZOSO, pero bueno, hay algunos que los Grados se le sube a la cabeza o los mandiles… (sic)

La Integridad. Esa es, para mí, la más importante meta de todo masón. No ser muy listo, no leer muchos libros… personas honestas y rectas hacen masones excepcionales… (sic)

¿Y qué es la Integridad? Pues bueno, fácil de responder no es… (sic)

En el desierto… Recordad, solos los mejores o las mejores, y/o, son realmente los elegidos para llegar a nuestra meta final, que es pasar el desierto… insisto en lo que antes he dicho, cuando alguien se mira a sí mismo en ese ejercicio de método masónico de autoformación, puede encontrar cosas y a veces abre el corazón y encuentra cosas que no le gustan nada. Pues ahí no podemos hacer nada, esto es lo que hay y ya está pero lo más importante es hacer ese esfuerzo. (sic)

Los Retos que tiene la Gran Logia de España, y aquí hago mi comercial, mi publicidad, … (sic)

Dicho esto, daros las gracias, han sido veinticinco minutos… (sic)\»

*   *.  *

Así fue la Conferencia de Óscar Alfonso en el Ateneo de Madrid el 18 de noviembre de 2014. Era y es un lugar privilegiado para presentarse en sociedad y hubiera sido una magnífica ocasión para explicar a los asistentes lo que es la Masonería. Hubiera sido una buena ocasión para cualquier organización.

Cualquier líder, cualquier directivo de una compañía del siglo XXI debe poder hablar en público y presentar ordenadamente un tema, pero hay algo mucho más importante que eso: Cualquier líder tiene que conocer sus propias limitaciones y saber pedir ayuda a quien crea que está más capacitado que él para preparar la exposición, e incluso, llegado el caso, para sustituirle y hacerla en su nombre con la dignidad que sus representados merecen. 

Para sentir la necesidad de pedir ayuda a los colaboradores, incluso de ser sustituido por otro que sea mejor comunicador o que ofrezca la imagen que el Ateneo exige, y que posea los conocimientos necesarios para ello, Óscar Alfonso tendría que saber algo de Masonería y lo malo es que cree saber muchísimo pero sabe muy poco, muy poco. 

Entró como Aprendiz y a los pocos años, a los cinco años, después de llevar la cartera de Hutchinson y traicionarle con J. Corominas, se vio de Gran Maestro Provincial. Poco sabía más que el ritual de Emulación, en su versión anglo-levantina, y cuatro tics. Lo suficiente para subir la escalera de los honores y los mandiles. En poco tiempo, tras traicionar sucesivamente a Corominas y Carretero, fue elegido Gran Maestro. 

Para quienes conocen su mal concepto del género humano en general, al que considera un colectivo poco digno de confianza (ay, el espejo), no le extrañará que Óscar Alfonso haya llegado a la conclusión de que si ha llegado tan lejos es porque los demás son más torpes e ignorantes que él. 

Ahora, después de miles de kilómetros recorridos sin explicarle a sus Hermanos -que son los que le pagan los billetes- para qué viaja y qué enormes ventajas traen esos viajes a la Masonería española (pero eso sí, que no sean las mismas que ganar en Eurovisión cuando los televidentes gritan “¡hemos ganado!” como si hubieran cantado ellos mismos); ahora, después de esos miles de kilómetros sin dar explicaciones, Óscar Alfonso cree saber aún más que nadie, ya que ha visitado decenas de Logias y presenciado ceremonias en todos los ritos e idiomas. 

Si nuestro Óscar Alfonso se cree que eso es la Masonería es que sabe menos de lo que sospechábamos pero, en su ignorancia masónica, él no pensará igual. Es como el administrativo de una fábrica de coches que cree saber más que los ingenieros o que el cajero de banco y que se considera al cabo de la política financiera… Por eso Óscar manifiesta tal animadversión hacia los que define como la “caverna casposa” (recuérdese como insultaba al otro candidato alternativo de las últimas elecciones), porque en el fondo no entiende lo que dicen ni sabría discutirlo, porque no sabe de Masonería, porque solo sabe, como él mismo dice, de “política masónica”, de cuchillos para ganar votaciones, de pactos subterráneos, de conspiraciones y de traiciones. 

Óscar Alfonso no duraría ni cinco minutos al frente de una empresa porque se comporta como un capataz agrícola del siglo XIX, aunque incluso entonces había muchos empresarios con más capacidad de apreciar los valores de su entorno, de dejarse asesorar, de saber como dirigir un equipo, en vez de mandar, mandar, solo mandar… Esa es su obsesión y hasta cuando se hace un vídeo en una motora levanta los dedos en señal de victoria sin que se pueda explicar a quién nos dice que está venciendo cuando hace submarinismo. 

Mandar, figurar, orgullo de que le pongan una condecoración cuando bien sabe, aunque solo sea por las que él mismo ha impuesto a Grandes Maestros de Obediencias poco conocidas por estos pagos, que son medallas de cortesía, muchas veces de agradecimiento por hacer una visita a una Obediencia más minúscula aún que la propia GLE, que ya es decir.

Muchas veces nos preguntamos de qué vive Óscar Alfonso, modesto abogado provinciano que no tiene socios ni secretaria y cuyo propio despacho no frecuenta. Hay respuestas para todos los gustos pero Óscar viajaría solo por el placer de contarlo, como lo de Dominguín y Ava Gadner.

La conferencia en el Ateneo titulada “La Masonería hoy” nos dio vergüenza ajena y, moviéndonos nerviosos en el asiento, deseábamos que terminara cuanto antes. ¿Qué pensarían los asistentes, muchos de ellos masones de la GLE y de otras Obediencias? Quienes entraron en el Ateneo sin saber a ciencia cierta lo que es la Masonería, aparte de unos conocimientos históricos más o menos profundos, salieron como entraron o, peor aún, creyendo que “la Masonería hoy” es una asociación de autoayuda basada en cuatro conceptos simplones, dignos de los horóscopos de las revistas del corazón, dirigida por un aficionado escasamente informado.

Los masones no tenemos que ser sabios pero hemos de sentir la necesidad de aprender y la humildad de preguntar. Con todo, menos mal, en esta conferencia, Óscar Alfonso, en contra de su costumbre, no definió la Masonería, ni siquiera intentó explicar lo que es la Masonería; lo que nos privó de esas definiciones en negativo a que nos tiene acostumbrados y que suelen empezar por explicarle al público, creyendo que le moverá a una sonrisa cómplice, que “no nos comemos niños”. Todavía no se ha enterado nuestro bienamado Gran Maestro de que, por fortuna, los españoles son más maduros y cultos de lo que piensa.

En esta conferencia Óscar Alfonso habló de Fraternidad, de \»fraternidad real\», pero ha sido el único Gran Maestro que se ha permitido humillar en público a otros Maestros Masones y a algunos Grandes Oficiales, muchos de ellos ancianos y respetables. Óscar Alfonso habló de integridad pero nunca ha habido un Gran Maestro que se haya rodeado de tantos indeseables: Buscavidas, delincuentes convictos, imputados pendientes de juicio… Óscar Alfonso habló de arrogancia y vanidad, pero él mismo es un monumento a la soberbia, manifestándose siempre como un engreído jactancioso que raya en el ridículo. Óscar Alfonso habló de dar ejemplo y no hacer lo contrario de lo que se dice, pero solo hay que echar un vistazo a todo lo que hace en la GLE para darse cuenta de que precisamente él es quien siempre hace justo lo contrario de lo que debería hacer un verdadero Maestro Masón.

Luego hubo un coloquio que fue peor, porque respondió con superioridad cuando no con acritud a preguntas de Hermanos de otras Obediencia a quienes, cuando está haciendo el ridículo en un plató de televisión y le interesa, llama cariñosamente “Hermanos”.

En resumen, una ocasión perdida en un océano de vergüenza.

Artículo firmado por: \»H. Seaworth\»
( Para enviar información o publicar artículos, envíenlos a transparenciamas@gmail.com )
No se admiten archivos adjuntos con virus ni phishing

Regularidad

Para que nadie diga que en este blog todo es negatividad o falta de espíritu constructivo, hoy vamos a hacer un ejercicio pedagógico dirigido a todos aquellos que, por tener otros intereses distintos de los masónicos, por tener intereses muy profanos, desconocen los Reglamentos que les rigen.

Está visto que algunos siguen confundiendo regularidad y reconocimiento. No se sabe muy bien si porque ambas empiezan por “R”, o simplemente por ignorancia de esta y otras muchas cosas referentes a la masonería. Esto es un gran pecado, pues en nuestros reglamentos generales, aparte de las funciones de un Gran Maestro, de un Gran Maestro Provincial o de lo referente a las Logias, tenemos “La regla de doce puntos” y los “Basic Principles” para el reconocimiento de una Obediencia, de fecha tan tardía como 1929. 

Si leemos estos ochos puntos, nos damos cuenta que esos requisitos son cumplidos en nuestro país por más de una Obediencia, no solo por la GLE. Otras Obediencias más pequeñas cumplen sobradamente con ellos. En Francia son multitud las Obediencias que los cumplen, algunas bastante más numerosas que la GLE. Por tanto, reconocimiento no significa regularidad. 

Nuestra GLE reconoce al Gran Oriente de Italia y la UGLE no, pero la UGLE sí reconoce a la Gran Logia Regular de Italia. De hecho, la UGLE, que es el referente de la regularidad mundial, solo reconoce una Gran Logia en México y un puñado en Brasil, del mismo modo que no reconoce a la Gran Logia de Albania. Sin embargo, tras los múltiples viajes de Óscar de Alfonso por el bien de la masonería española, los reconocimientos en Latinoamérica por parte de la GLE se han multiplicado exponencialmente. ¿Ha mejorado esto la vida masónica de los hermanos de la GLE?. Nada. ¿Y la vida de OdA? Sustancialmente.

¿Y qué podemos decir respecto de la regularidad? La regularidad, tal y como la entendemos hoy en día, esa diferencia que hacemos entre regulares y liberales, entre dogmáticos y adogmáticos, no tiene 300 años de antigüedad, ni muchos menos los 1000 años de antigüedad de la masonería de Óscar (hago de nuevo un llamamiento a Alberto M.M para que dé unas clases de historia de la masonería a su gran amigo Óscar). No será hasta después de 1929, y tras la aparición de esos Principios Básicos, cuando empiece a tomar forma esa nueva idea de que «ser regular» pasa por cumplir los requisitos que marca la UGLE para ser reconocida. Sin embargo para algunos, los menos doctos e ilustrados, regularidad (o como a ellos les gusta escribir #regularidad, #regulares), es sinónimo de reconocimiento. 

Sin extenderse mucho, en origen y hasta al menos 1929, la irregularidad hacía referencia a una logia (nunca a una Gran Logia) que trabajaba sin una carta patente concedida por una Obediencia y su Gran Maestro, o que no cumplía con sus obligaciones administrativas y económicas con la Gran Logia a la que pertenecía. Excepción hecha de lo que pueda decir al respecto el jefazo supremo de la Masonería mundial, faro guía de la regularidad. 

El Gran Secretario de la UGLE allá por 1958-1980, decía que la regularidad es “subjetiva y susceptible de admitir varias interpretaciones”, y en 2007, el Pro Grand Master de la época (posiblemente un don nadie, aunque últimamente el término PGM produce pavor), decía que “varias Obediencias pueden ser consideradas como regulares en cada país”. De hecho, la propia UGLE admite que las dos obediencias femeninas que existen en Inglaterra y Gales trabajan REGULARMENTE, aunque ellos no las RECONOZCAN.

Estoy convencido de que llegados a este punto el cerebro de algún lector estará al borde del colapso.

¿Qué es la Regularidad entonces? No está del todo claro, puesto que los Basic Principles lo son para el reconocimiento, no para la regularidad, y en ellos ni siquiera aparece el “Principio de Jurisdicción exclusiva”, que no siempre se cumple (Prince Hall en Estados Unidos). Y, por su parte, la Regla de los Doce Puntos es más bien una declaración de intenciones que puede englobar en ella aún más Obediencias que los Basic Principles.

Hay varios puntos comunes, muchos de ellos fruto de la tradición, que podríamos identificar con los Landmarks, como pueden ser la creencia en el GADU (Principio nº 2 y Regla nº 1, aunque si un amiguete del macho Alfa es ateo, pues no pasa nada, o lo intentamos hacer pasar por agnóstico, como era común en logias de amiguetes del macho Alfa), la presencia de las Tres Grandes Luces (no sé cómo lo harán los ateos y demás amigos del Alfa), las exclusiva iniciación de hombres, etc.

La Gran Logia de España, por supuesto, debe cumplir con ellas para ser reconocida por otras Grandes Logias regulares. 

Debe cumplir también con el precepto de no iniciar mujeres ni mantener relaciones con aquellos que lo hagan (Principio nº 4, aunque luego veamos a Manuel Valls y le llamemos Hermano, posiblemente sin su consentimiento). No se debe hablar o discutir de política y religión (Principio nº 7 y Regla nº 6, aunque luego invitemos a Carles Puigdemont, político e incumplidor de la Regla nº 10, hagamos charlas-debate con miembros de un solo partido político, repartamos medallas al Rey o castiguemos a una Provincia por no respetar las ideas políticas de parte de sus Hermanos). Solo debe iniciar a hombres de reputación perfecta, de honor, leales y discretos (Regla nº 9, claramente incumplida por OdA, Manuel R., Alfredo V., etc ). Y, cómo no, contribuir mediante el ejemplo activo de su sabio comportamiento, al esplendor de la Orden, dentro del respeto al secreto masónico (Regla nº 11, tengo entendido que es la favorita de OdA, no pondré ejemplos pues quiero que terminéis de leer esta entrada del blog hoy).
Regularidad y Reconocimiento no serían desde luego un mal tema como primera plancha de Óscar de Alfonso en el Supremo Consejo del grado 33.

Artículo firmado por: «H. Thomas Jefferson»
( Para enviar información o publicar artículos, envíenlos a transparenciamas@gmail.com )
No se admiten archivos adjuntos con virus ni phishing

Regularidad

Para que nadie diga que en este blog todo es negatividad o falta de espíritu constructivo, hoy vamos a hacer un ejercicio pedagógico dirigido a todos aquellos que, por tener otros intereses distintos de los masónicos, por tener intereses muy profanos, desconocen los Reglamentos que les rigen.

Está visto que algunos siguen confundiendo regularidad y reconocimiento. No se sabe muy bien si porque ambas empiezan por “R”, o simplemente por ignorancia de esta y otras muchas cosas referentes a la masonería. Esto es un gran pecado, pues en nuestros reglamentos generales, aparte de las funciones de un Gran Maestro, de un Gran Maestro Provincial o de lo referente a las Logias, tenemos “La regla de doce puntos” y los “Basic Principles” para el reconocimiento de una Obediencia, de fecha tan tardía como 1929. 

Si leemos estos ochos puntos, nos damos cuenta que esos requisitos son cumplidos en nuestro país por más de una Obediencia, no solo por la GLE. Otras Obediencias más pequeñas cumplen sobradamente con ellos. En Francia son multitud las Obediencias que los cumplen, algunas bastante más numerosas que la GLE. Por tanto, reconocimiento no significa regularidad. 

Nuestra GLE reconoce al Gran Oriente de Italia y la UGLE no, pero la UGLE sí reconoce a la Gran Logia Regular de Italia. De hecho, la UGLE, que es el referente de la regularidad mundial, solo reconoce una Gran Logia en México y un puñado en Brasil, del mismo modo que no reconoce a la Gran Logia de Albania. Sin embargo, tras los múltiples viajes de Óscar de Alfonso por el bien de la masonería española, los reconocimientos en Latinoamérica por parte de la GLE se han multiplicado exponencialmente. ¿Ha mejorado esto la vida masónica de los hermanos de la GLE?. Nada. ¿Y la vida de OdA? Sustancialmente.

¿Y qué podemos decir respecto de la regularidad? La regularidad, tal y como la entendemos hoy en día, esa diferencia que hacemos entre regulares y liberales, entre dogmáticos y adogmáticos, no tiene 300 años de antigüedad, ni muchos menos los 1000 años de antigüedad de la masonería de Óscar (hago de nuevo un llamamiento a Alberto M.M para que dé unas clases de historia de la masonería a su gran amigo Óscar). No será hasta después de 1929, y tras la aparición de esos Principios Básicos, cuando empiece a tomar forma esa nueva idea de que \»ser regular\» pasa por cumplir los requisitos que marca la UGLE para ser reconocida. Sin embargo para algunos, los menos doctos e ilustrados, regularidad (o como a ellos les gusta escribir #regularidad, #regulares), es sinónimo de reconocimiento. 

Sin extenderse mucho, en origen y hasta al menos 1929, la irregularidad hacía referencia a una logia (nunca a una Gran Logia) que trabajaba sin una carta patente concedida por una Obediencia y su Gran Maestro, o que no cumplía con sus obligaciones administrativas y económicas con la Gran Logia a la que pertenecía. Excepción hecha de lo que pueda decir al respecto el jefazo supremo de la Masonería mundial, faro guía de la regularidad. 

El Gran Secretario de la UGLE allá por 1958-1980, decía que la regularidad es “subjetiva y susceptible de admitir varias interpretaciones”, y en 2007, el Pro Grand Master de la época (posiblemente un don nadie, aunque últimamente el término PGM produce pavor), decía que “varias Obediencias pueden ser consideradas como regulares en cada país”. De hecho, la propia UGLE admite que las dos obediencias femeninas que existen en Inglaterra y Gales trabajan REGULARMENTE, aunque ellos no las RECONOZCAN.

Estoy convencido de que llegados a este punto el cerebro de algún lector estará al borde del colapso.

¿Qué es la Regularidad entonces? No está del todo claro, puesto que los Basic Principles lo son para el reconocimiento, no para la regularidad, y en ellos ni siquiera aparece el “Principio de Jurisdicción exclusiva”, que no siempre se cumple (Prince Hall en Estados Unidos). Y, por su parte, la Regla de los Doce Puntos es más bien una declaración de intenciones que puede englobar en ella aún más Obediencias que los Basic Principles.

Hay varios puntos comunes, muchos de ellos fruto de la tradición, que podríamos identificar con los Landmarks, como pueden ser la creencia en el GADU (Principio nº 2 y Regla nº 1, aunque si un amiguete del macho Alfa es ateo, pues no pasa nada, o lo intentamos hacer pasar por agnóstico, como era común en logias de amiguetes del macho Alfa), la presencia de las Tres Grandes Luces (no sé cómo lo harán los ateos y demás amigos del Alfa), las exclusiva iniciación de hombres, etc.

La Gran Logia de España, por supuesto, debe cumplir con ellas para ser reconocida por otras Grandes Logias regulares. 

Debe cumplir también con el precepto de no iniciar mujeres ni mantener relaciones con aquellos que lo hagan (Principio nº 4, aunque luego veamos a Manuel Valls y le llamemos Hermano, posiblemente sin su consentimiento). No se debe hablar o discutir de política y religión (Principio nº 7 y Regla nº 6, aunque luego invitemos a Carles Puigdemont, político e incumplidor de la Regla nº 10, hagamos charlas-debate con miembros de un solo partido político, repartamos medallas al Rey o castiguemos a una Provincia por no respetar las ideas políticas de parte de sus Hermanos). Solo debe iniciar a hombres de reputación perfecta, de honor, leales y discretos (Regla nº 9, claramente incumplida por OdA, Manuel R., Alfredo V., etc ). Y, cómo no, contribuir mediante el ejemplo activo de su sabio comportamiento, al esplendor de la Orden, dentro del respeto al secreto masónico (Regla nº 11, tengo entendido que es la favorita de OdA, no pondré ejemplos pues quiero que terminéis de leer esta entrada del blog hoy).
Regularidad y Reconocimiento no serían desde luego un mal tema como primera plancha de Óscar de Alfonso en el Supremo Consejo del grado 33.

Artículo firmado por: \»H. Thomas Jefferson\»
( Para enviar información o publicar artículos, envíenlos a transparenciamas@gmail.com )
No se admiten archivos adjuntos con virus ni phishing

Mejorando el blog

Cuando se abrió este blog se ofreció la posibilidad de escribir comentarios en los que se podía elegir que se publicasen de varios modos, entre ellos el «anónimo». Esto se hizo así con el fin de que los Hermanos pudiesen expresar sus opiniones sin miedo a sufrir represalias, ya que las represalias son el modo habitual de responder de nuestro Gran Maestro. Todos conocemos muy bien esa faceta vengativa de Óscar de Alfonso y hay que procurar evitar que consiga hacer todo el daño que a él le gustaría hacer.

Poco a poco los Hermanos se fueron animando y empezaron a publicar opiniones que en un principio eran constructivas, y además, en ocasiones, incluso abundaban en los datos con nuevas informaciones que siempre estaban debidamente contrastadas. Todo esto mejoraba la información del blog y ofrecía un modo fácil, seguro y directo de colaborar con Transparencia Masónica. Siendo así las cosas, ese proyecto de que participasen los Hermanos por medio de comentarios anónimos se reveló como una buena idea porque permitía que todos pudieran expresarse.

Pero con el paso del tiempo lo que comenzó bien ha ido sufriendo una transformación que no se considera positiva. Han empezado a llegar comentarios amenazantes, insultantes, conteniendo falsedades, lanzando «informaciones» que tan solo son especulaciones, mentiras, manipulaciones… Y aunque se ha tratado de ejercer la moderación que permite la plataforma del blog, que es sencillamente no publicar los inadecuados o borrarlos, lo cierto es que en alguna ocasión se ha publicado alguno que no debería haber pasado el filtro.

Y debido al ejercicio de esta moderación de los comentarios, se han recibido quejas de los autores de algunos de ellos porque no han salido publicados o porque han sido borrados, acusando a Transparencia Masónica de publicar solo los comentarios que le interesan al blog.

Pues bien, para evitar quejas, acusaciones, malos entendidos y manipulaciones, se ha tomado la decisión de borrar todos los comentarios del blog y no permitir que se pueda utilizar esta herramienta. El que quiera publicar algo en Transparencia Masónica deberá hacerlo enviando un artículo debidamente estructurado a la dirección de correo transparenciamas@gmail.com, y si hay en él algún tipo de información relevante tendrá que ir acompañada de las pruebas que demuestren que la información es auténtica.

Para evitar errores, cuando se envíe un correo a Transparencia Masónica se debe escribir al principio del escrito «PARA PUBLICAR» si se trata de un artículo para ser publicado en el blog, o «INFORMACIÓN» si es solo una información para Transparencia Masónica.

Siempre se guardará un escrupuloso anonimato sobre la identidad de los que se pongan en contacto con Transparencia Masónica.

Mejorando el blog

Cuando se abrió este blog se ofreció la posibilidad de escribir comentarios en los que se podía elegir que se publicasen de varios modos, entre ellos el \»anónimo\». Esto se hizo así con el fin de que los Hermanos pudiesen expresar sus opiniones sin miedo a sufrir represalias, ya que las represalias son el modo habitual de responder de nuestro Gran Maestro. Todos conocemos muy bien esa faceta vengativa de Óscar de Alfonso y hay que procurar evitar que consiga hacer todo el daño que a él le gustaría hacer.

Poco a poco los Hermanos se fueron animando y empezaron a publicar opiniones que en un principio eran constructivas, y además, en ocasiones, incluso abundaban en los datos con nuevas informaciones que siempre estaban debidamente contrastadas. Todo esto mejoraba la información del blog y ofrecía un modo fácil, seguro y directo de colaborar con Transparencia Masónica. Siendo así las cosas, ese proyecto de que participasen los Hermanos por medio de comentarios anónimos se reveló como una buena idea porque permitía que todos pudieran expresarse.

Pero con el paso del tiempo lo que comenzó bien ha ido sufriendo una transformación que no se considera positiva. Han empezado a llegar comentarios amenazantes, insultantes, conteniendo falsedades, lanzando \»informaciones\» que tan solo son especulaciones, mentiras, manipulaciones… Y aunque se ha tratado de ejercer la moderación que permite la plataforma del blog, que es sencillamente no publicar los inadecuados o borrarlos, lo cierto es que en alguna ocasión se ha publicado alguno que no debería haber pasado el filtro.

Y debido al ejercicio de esta moderación de los comentarios, se han recibido quejas de los autores de algunos de ellos porque no han salido publicados o porque han sido borrados, acusando a Transparencia Masónica de publicar solo los comentarios que le interesan al blog.

Pues bien, para evitar quejas, acusaciones, malos entendidos y manipulaciones, se ha tomado la decisión de borrar todos los comentarios del blog y no permitir que se pueda utilizar esta herramienta. El que quiera publicar algo en Transparencia Masónica deberá hacerlo enviando un artículo debidamente estructurado a la dirección de correo transparenciamas@gmail.com, y si hay en él algún tipo de información relevante tendrá que ir acompañada de las pruebas que demuestren que la información es auténtica.

Para evitar errores, cuando se envíe un correo a Transparencia Masónica se debe escribir al principio del escrito \»PARA PUBLICAR\» si se trata de un artículo para ser publicado en el blog, o \»INFORMACIÓN\» si es solo una información para Transparencia Masónica.

Siempre se guardará un escrupuloso anonimato sobre la identidad de los que se pongan en contacto con Transparencia Masónica.

Óscar en Diario Masónico (2)

Por fin apareció en Diario Masónico la segunda parte de un artículo firmado por H. Morayta. La primera parte se titulaba “Obertura: entre cocos y mandiles” y esta se titula “Británicos, tensiones y ciberataques”


En esta segunda parte (de un todo titulado “El GM o la Regularidad: Sinfonía inacabada de política y religión”), el artículo del H. Morayta continúa contando la situación de muchos masones que han optado por ser miembros también de otras Grandes Logias como la Gran Logia Unida de Inglaterra, la Gran Logia Nacional Francesa o la Gran Logia de Andorra, debido, entre otras cosas, al clima de venganzas, crispación y tensiones que hay en la Gran Logia de España. Según cuenta el H. Morayta, y está muy acertado, muchos de estos hermanos prefieren trabajar en Cuerpos colaterales como el Supremo Consejo del Grado 33 en vez de en la GLE. 

A continuación, el H. Morayta desvela distintos comunicados entre muchos hermanos del Grupo MESA en los que se dan varias advertencias sobre seguridad informática, tal vez ante el temor de que la gente de Óscar, entre los que hay expertos en informática, puedan colarse en navegaciones privadas como ya ha ocurrido en Castilla según un informe del Gran Maestro Provincial. El H. Morayta recuerda que el Grupo MESA hizo un proyecto de reforma de la Constitución de la Gran Logia de España y que ahora está promoviendo un decálogo de buenas prácticas para la GLE. Todo ello, por cierto, olímpicamente despreciado por el Gran Maestro Óscar de Alfonso.


Y en relación con las “buenas prácticas”, y las denuncias de muchos hermanos sobre ciertos asuntos vinculados a la dirección de la GLE, el H. Morayta lo enlaza con el nombramiento como Grandes Oficiales a hermanos implicados en investigaciones sobre actos que nada tienen que ver con la honorabilidad, y también dice algo que a Transparencia Masónica le ha sorprendido. El H. Morayta dice que “los intereses mercantiles (de prestación de servicios a la G.L.) tendrían su origen según Transparencia Masónica, en el grupo de comunicación, consejo rector y la provincia de Canarias”, y añade, “todo ello sin aportar pruebas directas”. Claro, no podemos aportar pruebas sobre algo que no se ha dicho. Pero, bueno, aparte de este lapsus del H. Morayta, el resto del artículo continúa por una senda de verdad. Habla de la “cuestión presupuestaria” como uno de los puntos más delicados de la GLE y añade que “la auditoría externa del último año así lo refleja”. Y habría que completar diciendo que los censores de cuentas también encontraron demasiadas irregularidades contables para una asociación tan honorable como la nuestra. Asimismo se insiste en el artículo en relación con el enfado de muchos masones por las fotografías “poco decorosas” publicadas por el Gran Maestro en unas termas de Brasil y en Haiti.

El H. Morayta no se olvida de los continuos y caros viajes del Gran Maestro. Unos viajes que podrían reducirse en tiempo, dinero y kilómetros (hizo 70.000 en solo tres meses), para dedicarse un poco más a dirigir la Gran Logia de España con “armonía y sabiduría”, y al mismo tiempo evitar provocar a centenares de hermanos con desplantes, concesiones extemporáneas de medallas o invitaciones a darse de baja en la GLE a los que no estén de acuerdo con lo que hace el Gran Maestro. En el artículo se recuerda esa puerta muy grande que hay para salir de la GLE que, sin embargo, es muy pequeña para entrar. Pero parece que esto Óscar lo ha interpretado a su manera. Lo que Óscar ha interpretado es que los que no sean sus incondicionales que se larguen lo antes posible por esa puerta tan grande, cuya puerta se hará pequeñísima si quieren volver a entrar. Tan pequeña, tan pequeña que, por supuesto, no volverán mientras él esté en el Sillón del Rey Dictador.


Y también se hace referencia a la última ocurrencia de Óscar. Una ocurrencia absurda y completamente desconocida en el resto de Grandes Logias regulares del mundo. Óscar ahora quiere hacer un examen -así, como suena- a los masones que vayan a acceder a la veneratura. Es decir, ya no van a ser las logias las que elijan a su Venerable Maestro, ahora va a ser Óscar. Las logias elegirán un Venerable Maestro y Óscar le hará un examen que aprobará o no aprobará según a él le apetezca. Claro, como los que votan en las elecciones son solamente los Venerables Maestros Instalados, pues Óscar querrá evitar que los que no le apoyen sean jamás Venerables Maestros Instalados. Vaya con la “regularidad” de Óscar…


Se habla en el artículo de lo que Transparencia Masónica interpreta como las habituales actuaciones irregulares, cuando no presuntamente delictivas del Gran Maestro Provincial de Castilla, de su afán destructor de logias que no le son afines, de sus coacciones a los hermanos que no se postran a sus pies y de la inacción por parte de Óscar de Alfonso ante estos actos deplorables.

Y en relación con los ingleses, el H. Morayta nos recuerda la prácticamente nula relación con hermanos españoles, su general desconocimiento del castellano y el mimo con que los trata la GLE editando una revista en inglés solo para ellos, creando una cuenta de Twitter en inglés solo para ellos y dándoles un trato muy especial. Todo esto tiene su explicación si tenemos en cuenta que casi en su totalidad -y por indicaciones de Barrie Mansel, amigo de Óscar- siempre votan a Óscar de Alfonso Ortega y por eso Óscar siempre es Gran Maestro de la Gran Logia de España.

Finalmente este artículo acaba con la descripción que hacen de él las personas que más le conocen. Dicen que es “tenaz, constante, ambicioso, rencoroso, desconfiado y autoritario”. En otras palabras, TODO UN MAESTRO MASÓN.

Óscar en Diario Masónico (2)

Por fin apareció en Diario Masónico la segunda parte de un artículo firmado por H. Morayta. La primera parte se titulaba “Obertura: entre cocos y mandiles” y esta se titula “Británicos, tensiones y ciberataques”


En esta segunda parte (de un todo titulado “El GM o la Regularidad: Sinfonía inacabada de política y religión”), el artículo del H. Morayta continúa contando la situación de muchos masones que han optado por ser miembros también de otras Grandes Logias como la Gran Logia Unida de Inglaterra, la Gran Logia Nacional Francesa o la Gran Logia de Andorra, debido, entre otras cosas, al clima de venganzas, crispación y tensiones que hay en la Gran Logia de España. Según cuenta el H. Morayta, y está muy acertado, muchos de estos hermanos prefieren trabajar en Cuerpos colaterales como el Supremo Consejo del Grado 33 en vez de en la GLE. 

A continuación, el H. Morayta desvela distintos comunicados entre muchos hermanos del Grupo MESA en los que se dan varias advertencias sobre seguridad informática, tal vez ante el temor de que la gente de Óscar, entre los que hay expertos en informática, puedan colarse en navegaciones privadas como ya ha ocurrido en Castilla según un informe del Gran Maestro Provincial. El H. Morayta recuerda que el Grupo MESA hizo un proyecto de reforma de la Constitución de la Gran Logia de España y que ahora está promoviendo un decálogo de buenas prácticas para la GLE. Todo ello, por cierto, olímpicamente despreciado por el Gran Maestro Óscar de Alfonso.


Y en relación con las “buenas prácticas”, y las denuncias de muchos hermanos sobre ciertos asuntos vinculados a la dirección de la GLE, el H. Morayta lo enlaza con el nombramiento como Grandes Oficiales a hermanos implicados en investigaciones sobre actos que nada tienen que ver con la honorabilidad, y también dice algo que a Transparencia Masónica le ha sorprendido. El H. Morayta dice que “los intereses mercantiles (de prestación de servicios a la G.L.) tendrían su origen según Transparencia Masónica, en el grupo de comunicación, consejo rector y la provincia de Canarias”, y añade, “todo ello sin aportar pruebas directas”. Claro, no podemos aportar pruebas sobre algo que no se ha dicho. Pero, bueno, aparte de este lapsus del H. Morayta, el resto del artículo continúa por una senda de verdad. Habla de la “cuestión presupuestaria” como uno de los puntos más delicados de la GLE y añade que “la auditoría externa del último año así lo refleja”. Y habría que completar diciendo que los censores de cuentas también encontraron demasiadas irregularidades contables para una asociación tan honorable como la nuestra. Asimismo se insiste en el artículo en relación con el enfado de muchos masones por las fotografías “poco decorosas” publicadas por el Gran Maestro en unas termas de Brasil y en Haiti.

El H. Morayta no se olvida de los continuos y caros viajes del Gran Maestro. Unos viajes que podrían reducirse en tiempo, dinero y kilómetros (hizo 70.000 en solo tres meses), para dedicarse un poco más a dirigir la Gran Logia de España con “armonía y sabiduría”, y al mismo tiempo evitar provocar a centenares de hermanos con desplantes, concesiones extemporáneas de medallas o invitaciones a darse de baja en la GLE a los que no estén de acuerdo con lo que hace el Gran Maestro. En el artículo se recuerda esa puerta muy grande que hay para salir de la GLE que, sin embargo, es muy pequeña para entrar. Pero parece que esto Óscar lo ha interpretado a su manera. Lo que Óscar ha interpretado es que los que no sean sus incondicionales que se larguen lo antes posible por esa puerta tan grande, cuya puerta se hará pequeñísima si quieren volver a entrar. Tan pequeña, tan pequeña que, por supuesto, no volverán mientras él esté en el Sillón del Rey Dictador.


Y también se hace referencia a la última ocurrencia de Óscar. Una ocurrencia absurda y completamente desconocida en el resto de Grandes Logias regulares del mundo. Óscar ahora quiere hacer un examen -así, como suena- a los masones que vayan a acceder a la veneratura. Es decir, ya no van a ser las logias las que elijan a su Venerable Maestro, ahora va a ser Óscar. Las logias elegirán un Venerable Maestro y Óscar le hará un examen que aprobará o no aprobará según a él le apetezca. Claro, como los que votan en las elecciones son solamente los Venerables Maestros Instalados, pues Óscar querrá evitar que los que no le apoyen sean jamás Venerables Maestros Instalados. Vaya con la “regularidad” de Óscar…


Se habla en el artículo de lo que Transparencia Masónica interpreta como las habituales actuaciones irregulares, cuando no presuntamente delictivas del Gran Maestro Provincial de Castilla, de su afán destructor de logias que no le son afines, de sus coacciones a los hermanos que no se postran a sus pies y de la inacción por parte de Óscar de Alfonso ante estos actos deplorables.

Y en relación con los ingleses, el H. Morayta nos recuerda la prácticamente nula relación con hermanos españoles, su general desconocimiento del castellano y el mimo con que los trata la GLE editando una revista en inglés solo para ellos, creando una cuenta de Twitter en inglés solo para ellos y dándoles un trato muy especial. Todo esto tiene su explicación si tenemos en cuenta que casi en su totalidad -y por indicaciones de Barrie Mansel, amigo de Óscar- siempre votan a Óscar de Alfonso Ortega y por eso Óscar siempre es Gran Maestro de la Gran Logia de España.

Finalmente este artículo acaba con la descripción que hacen de él las personas que más le conocen. Dicen que es “tenaz, constante, ambicioso, rencoroso, desconfiado y autoritario”. En otras palabras, TODO UN MAESTRO MASÓN.

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar