Este artículo hace el número 100 de Transparencia Masónica, y durante estos 100 artículos, publicados en unos dos meses y medio, hemos dado informaciones que muchos masones desconocían. Se trata de informaciones necesarias para que las malas prácticas no se eternicen en la Gran Logia de España, o, al menos, para que esas malas prácticas sean conocidas por todos, con el fin de que cada uno de nosotros obre en consecuencia. Los que se sientan cómodos con las actitudes antimasónicas de nuestro Gran Maestro y sus secuaces, pues que disfruten leyendo lo que hacen, y los que no admitan esas formas de actuar, que tengan conocimiento de ellas y que, si quieren, actúen en consecuencia cuando sea oportuno.
En lo que se refiere a la parte informativa de Transparencia Masónica, aparte de lo que podríamos llamar «la redacción», también hay colaboradores que firman sus artículos, dando su opinión sobre ciertos asuntos o, directamente, informando de situaciones irregulares. Todos ellos -solo conocidos en Transparencia Masónica por sus seudónimos- de algún modo también forman parte de esta redacción y, por tanto, también están unidos en esta lucha contra las malas artes que están corrompiendo la GLE y que por fin se han puesto de manifiesto gracias a este blog.
Los colaboradores que han participado en Transparencia Masónica, a los que todos tenemos mucho que agradecer, son los siguientes:
Los 100 primeros artículos
Este artículo hace el número 100 de Transparencia Masónica, y durante estos 100 artículos, publicados en unos dos meses y medio, hemos dado informaciones que muchos masones desconocían. Se trata de informaciones necesarias para que las malas prácticas no se eternicen en la Gran Logia de España, o, al menos, para que esas malas prácticas sean conocidas por todos, con el fin de que cada uno de nosotros obre en consecuencia. Los que se sientan cómodos con las actitudes antimasónicas de nuestro Gran Maestro y sus secuaces, pues que disfruten leyendo lo que hacen, y los que no admitan esas formas de actuar, que tengan conocimiento de ellas y que, si quieren, actúen en consecuencia cuando sea oportuno.
En lo que se refiere a la parte informativa de Transparencia Masónica, aparte de lo que podríamos llamar \»la redacción\», también hay colaboradores que firman sus artículos, dando su opinión sobre ciertos asuntos o, directamente, informando de situaciones irregulares. Todos ellos -solo conocidos en Transparencia Masónica por sus seudónimos- de algún modo también forman parte de esta redacción y, por tanto, también están unidos en esta lucha contra las malas artes que están corrompiendo la GLE y que por fin se han puesto de manifiesto gracias a este blog.
Los colaboradores que han participado en Transparencia Masónica, a los que todos tenemos mucho que agradecer, son los siguientes:
Carta a los Reyes Magos de Oriente
Artículo firmado por: «H. Thomas Jefferson»
No se admiten archivos adjuntos con virus ni phishing
Carta a los Reyes Magos de Oriente
Artículo firmado por: \»H. Thomas Jefferson\»
No se admiten archivos adjuntos con virus ni phishing
Top 7 (27/04/2019)
Y esta semana se cae de la lista el artículo: “La entrevista: Óscar defensor de narcos”, que estaba en última posición. Probablemente se deba a que ya se sabe todo sobre Óscar y se buscan nuevas informaciones.
Y para que no se olvide a los que alguna vez han estado en el Top7 de Transparencia Masónica, los pondremos a continuación. Es una forma de rendirles un merecido homenaje para que no sean olvidados.
Top 7 (27/04/2019)
Y esta semana se cae de la lista el artículo: “La entrevista: Óscar defensor de narcos”, que estaba en última posición. Probablemente se deba a que ya se sabe todo sobre Óscar y se buscan nuevas informaciones.
Y para que no se olvide a los que alguna vez han estado en el Top7 de Transparencia Masónica, los pondremos a continuación. Es una forma de rendirles un merecido homenaje para que no sean olvidados.
¿De quién es la culpa?
Después de leer el grueso de los artículos de este blog puede verse que casi todo es una denuncia contra el Gran Maestro Óscar de Alfonso. Se habla del dinero que se gasta, de los viajes que hace, de sus conspiraciones, de las humillaciones y desprecios hacia los Hermanos, de su desconocimiento de la Masonería, de sus manipulaciones, de sus traiciones, de sus venganzas… Y aunque es cierto todo lo que se dice, prácticamente no se hace referencia a algo tan importante como de quién es la responsabilidad de que todo esto esté sucediendo. ¿De quién es la culpa de que tengamos un Gran Maestro así?
La primera respuesta a esa pregunta es muy sencilla. La culpa es de los Hermanos que le han elegido. La Gran Logia de España es una asociación democrática en la que se elige Gran Maestro cada cuatro años y, en las últimas elecciones, Óscar de Alfonso ha sido elegido Gran Maestro. O sea que la culpa de que tengamos un Gran Maestro con esas taras es de los que han votado a su favor, lo que, en teoría, significa que los que no le han votado no tienen ninguna responsabilidad.
Visto así, de una manera simple, tiene su lógica, ¿pero realmente todos los que no le han votado no tienen ninguna responsabilidad?
Si tenemos en cuenta lo sucedido en la última Gran Asamblea vemos que hay muchas irregularidades contables. El Gran Maestro ha excedido sus gastos anuales -ya excesivamente inflados en su presupuesto-, de treinta mil euros a más de cuarenta y seis mil, y aunque el Gran Tesorero tiene la obligación de impedir la anomalía de pasarse tan largamente del presupuesto, no lo ha hecho. Pero es que, además, los Censores de Cuentas han detectado muchas irregularidades que han relatado en su informe y, a pesar de todo, incomprensiblemente, han aconsejado que se aprueben las cuentas. Seguramente por eso el Gran Maestro les ha encomendado repetir como Censores de Cuentas para este año, sin atender a otras propuestas.
Lo que ocurrió en esa Gran Asamblea fue que se votó y se aprobó todo lo que el Gran Maestro quería que se aprobase, con todas sus abultadas irregularidades contables. ¿Y por qué se aprobó?, pues porque los que, en teoría, no tienen ninguna responsabilidad de que Óscar de Alfonso sea Gran Maestro, no fueron a la Gran Asamblea y, por lo tanto, no pudieron votar en contra. Es cierto que el Gran Maestro se ocupó de celebrar la Gran Asamblea en Valencia para acercarla a sus partidarios y alejarla lo máximo posible de los que podrían desbaratarle su plan para que se aprobasen las cuentas, pero también es cierto que si los que prefieren las cosas bien hechas hubieran hecho un pequeño sacrificio, el Gran Maestro no se habría salido con la suya de mantenerse en la perpetua irregularidad contable.
Esto significa que no son únicamente culpables de que tengamos este Gran Maestro los partidarios de Óscar y de sus irregularidades masónicas, económicas y contables, porque es evidente que también son culpables todos aquellos que por omisión permiten que Óscar siga manejando los dineros y la dirección de la GLE como si fuese su negocio particular.
¿De quién es la culpa? En primer lugar de los que por acción directa eligen y mantienen a Óscar de Alfonso como Gran Maestro, y en segundo lugar los que por omisión consienten que continúe haciendo y deshaciendo a sus anchas en un clarísimo perjuicio a la Gran Logia de España y a todos los masones regulares.
¿De quién es la culpa?
Después de leer el grueso de los artículos de este blog puede verse que casi todo es una denuncia contra el Gran Maestro Óscar de Alfonso. Se habla del dinero que se gasta, de los viajes que hace, de sus conspiraciones, de las humillaciones y desprecios hacia los Hermanos, de su desconocimiento de la Masonería, de sus manipulaciones, de sus traiciones, de sus venganzas… Y aunque es cierto todo lo que se dice, prácticamente no se hace referencia a algo tan importante como de quién es la responsabilidad de que todo esto esté sucediendo. ¿De quién es la culpa de que tengamos un Gran Maestro así?
La primera respuesta a esa pregunta es muy sencilla. La culpa es de los Hermanos que le han elegido. La Gran Logia de España es una asociación democrática en la que se elige Gran Maestro cada cuatro años y, en las últimas elecciones, Óscar de Alfonso ha sido elegido Gran Maestro. O sea que la culpa de que tengamos un Gran Maestro con esas taras es de los que han votado a su favor, lo que, en teoría, significa que los que no le han votado no tienen ninguna responsabilidad.
Visto así, de una manera simple, tiene su lógica, ¿pero realmente todos los que no le han votado no tienen ninguna responsabilidad?
Si tenemos en cuenta lo sucedido en la última Gran Asamblea vemos que hay muchas irregularidades contables. El Gran Maestro ha excedido sus gastos anuales -ya excesivamente inflados en su presupuesto-, de treinta mil euros a más de cuarenta y seis mil, y aunque el Gran Tesorero tiene la obligación de impedir la anomalía de pasarse tan largamente del presupuesto, no lo ha hecho. Pero es que, además, los Censores de Cuentas han detectado muchas irregularidades que han relatado en su informe y, a pesar de todo, incomprensiblemente, han aconsejado que se aprueben las cuentas. Seguramente por eso el Gran Maestro les ha encomendado repetir como Censores de Cuentas para este año, sin atender a otras propuestas.
Lo que ocurrió en esa Gran Asamblea fue que se votó y se aprobó todo lo que el Gran Maestro quería que se aprobase, con todas sus abultadas irregularidades contables. ¿Y por qué se aprobó?, pues porque los que, en teoría, no tienen ninguna responsabilidad de que Óscar de Alfonso sea Gran Maestro, no fueron a la Gran Asamblea y, por lo tanto, no pudieron votar en contra. Es cierto que el Gran Maestro se ocupó de celebrar la Gran Asamblea en Valencia para acercarla a sus partidarios y alejarla lo máximo posible de los que podrían desbaratarle su plan para que se aprobasen las cuentas, pero también es cierto que si los que prefieren las cosas bien hechas hubieran hecho un pequeño sacrificio, el Gran Maestro no se habría salido con la suya de mantenerse en la perpetua irregularidad contable.
Esto significa que no son únicamente culpables de que tengamos este Gran Maestro los partidarios de Óscar y de sus irregularidades masónicas, económicas y contables, porque es evidente que también son culpables todos aquellos que por omisión permiten que Óscar siga manejando los dineros y la dirección de la GLE como si fuese su negocio particular.
¿De quién es la culpa? En primer lugar de los que por acción directa eligen y mantienen a Óscar de Alfonso como Gran Maestro, y en segundo lugar los que por omisión consienten que continúe haciendo y deshaciendo a sus anchas en un clarísimo perjuicio a la Gran Logia de España y a todos los masones regulares.
Carta para mis súbdit… Hermanos
Pero vamos a ver, seamos sinceros. Yo nunca he ganado en ningún sitio sin hacer trampas, eso lo sabéis todos. Si me cogéis en la trampa, me río y se acabó. Soy así. Alguno se ha permitido calificarme de “barriobajero”, pues bien, ya le he contestado en público y todos me escuchasteis; puede que sea barriobajero, pero soy así y no pienso cambiar.Pero, sobre todo, queridos súbditos Hermanos, hay algo en la Orden, algo así como un comportamiento de secta, que os hace ser muy dóciles. Y no, no os estoy llamando cobardes, si acaso prudentes. Entre vosotros los hay de todas las edades y profesiones, pues bien, muy pocos soportarían en su empleo o profesión tener un empleado como yo, que se gaste su dinero, y además no haga nada útil y hasta les insulte. Yo, con mi mandil y mis manoplas, con mi cadena al cuello y sin quitarme el pin de la solapa (dicen que es un detalle macarra, que de media etiqueta no se llevan pins en la solapa), me pongo de pie y hago callar al más chulito. Le grito, le pongo en ridículo sin ningún respeto (incluidos ancianos ingleses), le insulto y no pasa nada de nada. El Hermano se pone al orden y no se mueve, y los demás Hermanos miran al techo como que no se enteran. Ni una palabra, todos calladitos, y eso que los hay aguerridos y protestatarios, de los que repiten mil veces al día que son ¡librepensadores! y siempre llevan en la boca lo de Libertad, Igualdad, Fraternidad… Nada, ni una palabra, se callan como muertos.
Una gran parte de los Hermanos que no se mueven es porque dicen que solo les preocupa trabajar en su Logia y que les olviden, otros porque así el jefe les deja tranquilos para hacer bien lo que están haciendo como Grandes Oficiales, los de más allá porque no ven alternativa y, si la alternativa aparece, la miran con microscopio para asegurarse de que el candidato, sus familiares y amigos son todos perfectos pues de lo contrario prefieren seguir conmigo, que por lo menos me conocen.Iros a casa, es lo mejor que podéis hacer. A casa o a una Gran Logia que os inventéis. De ese modo, como seréis muy pocos, casi todos podéis llegar a ser Grandes Maestros, como yo mismo. Una nueva Obediencia pero sin nada, con los mismos mandilones y a la busca de Reconocimientos. En poco tiempo podéis pareceros a la GLE en pequeñín. Y siempre os quedará Inglaterra: “Ya vienen, se les oye…”, como el Séptimo de Caballería en las películas de vaqueros. ¡Qué ingenuos sois!
Un Triple Abrazo, “librepensadores”.
Artículo firmado por: «H. Oscarovsky»
( Para enviar información o publicar artículos, envíenlos a transparenciamas@gmail.com )
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Carta para mis súbdit… Hermanos
Pero vamos a ver, seamos sinceros. Yo nunca he ganado en ningún sitio sin hacer trampas, eso lo sabéis todos. Si me cogéis en la trampa, me río y se acabó. Soy así. Alguno se ha permitido calificarme de “barriobajero”, pues bien, ya le he contestado en público y todos me escuchasteis; puede que sea barriobajero, pero soy así y no pienso cambiar.Pero, sobre todo, queridos súbditos Hermanos, hay algo en la Orden, algo así como un comportamiento de secta, que os hace ser muy dóciles. Y no, no os estoy llamando cobardes, si acaso prudentes. Entre vosotros los hay de todas las edades y profesiones, pues bien, muy pocos soportarían en su empleo o profesión tener un empleado como yo, que se gaste su dinero, y además no haga nada útil y hasta les insulte. Yo, con mi mandil y mis manoplas, con mi cadena al cuello y sin quitarme el pin de la solapa (dicen que es un detalle macarra, que de media etiqueta no se llevan pins en la solapa), me pongo de pie y hago callar al más chulito. Le grito, le pongo en ridículo sin ningún respeto (incluidos ancianos ingleses), le insulto y no pasa nada de nada. El Hermano se pone al orden y no se mueve, y los demás Hermanos miran al techo como que no se enteran. Ni una palabra, todos calladitos, y eso que los hay aguerridos y protestatarios, de los que repiten mil veces al día que son ¡librepensadores! y siempre llevan en la boca lo de Libertad, Igualdad, Fraternidad… Nada, ni una palabra, se callan como muertos.
Una gran parte de los Hermanos que no se mueven es porque dicen que solo les preocupa trabajar en su Logia y que les olviden, otros porque así el jefe les deja tranquilos para hacer bien lo que están haciendo como Grandes Oficiales, los de más allá porque no ven alternativa y, si la alternativa aparece, la miran con microscopio para asegurarse de que el candidato, sus familiares y amigos son todos perfectos pues de lo contrario prefieren seguir conmigo, que por lo menos me conocen.Iros a casa, es lo mejor que podéis hacer. A casa o a una Gran Logia que os inventéis. De ese modo, como seréis muy pocos, casi todos podéis llegar a ser Grandes Maestros, como yo mismo. Una nueva Obediencia pero sin nada, con los mismos mandilones y a la busca de Reconocimientos. En poco tiempo podéis pareceros a la GLE en pequeñín. Y siempre os quedará Inglaterra: “Ya vienen, se les oye…”, como el Séptimo de Caballería en las películas de vaqueros. ¡Qué ingenuos sois!
Un Triple Abrazo, “librepensadores”.
Artículo firmado por: \»H. Oscarovsky\»
( Para enviar información o publicar artículos, envíenlos a transparenciamas@gmail.com )
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