El Mandil de Gran Oficial (Grand Rank) lleva implícito una serie de valores, una serie de circunstancias y una serie de vivencias dentro de la masonería que se corresponde con la trayectoria masónica del Hermano que lo viste.
El masón desde que se inicia comienza un camino de preparación, de superación y de integración. Intelectualmente se va predisponiendo para recibir, analizar e incorporar en su psique todo el lenguaje simbólico en el que se expresa la masonería. De esta manera el masón también vive un proceso de simbiosis entre la estimulación intelectual de este lenguaje y la manera en que, en su atenta dimensión interior, comienza a afrontar las situaciones del día a día, tal y como es de esperar en un iniciado.
Evidentemente, un mandil de Gran Oficial indica que el Hermano está en los albores de la culminación de una obra, del reconocimiento de muchos, muchos años de esfuerzo, de sucesivas fases iniciáticas que culminan -como no podía ser de otra manera- asociando al masón con el mandil que viste.
Cuando vemos a un Hermano ataviado un mandil de Gran Oficial, inmediatamente nos llena a todos de satisfacción. De satisfacción por el Hermano. De satisfacción porque sabemos que ese mandil es fruto de muchos, muchos años de preparación, de haber trabajado constantemente en beneficio los demás, de haber trabajado incansablemente por la masonería y de seguir trabajando incondicionalmente para la Gran Logia a la que representa y que le ha reconocido haciéndole merecedor de vestir ese mandil.
Por eso al Gran Oficial siempre se le asocia con la imagen de un Hermano veterano. Veterano en décadas de formación masónica, veterano en décadas de comportamiento ético. Veterano en décadas de estricta moralidad. En definitiva, veterano en décadas de distinguirse como un auténtico masón.
A grandes rasgos esto es lo que se espera de un Gran Oficial que representa la trayectoria social e iniciática de la Gran Logia que le distinguió. Es así como ha sido y es así como siempre debería ser.
He utilizado “debería” en lugar de “debe”, sencillamente porque en la Gran Logia de España sabemos que lamentablemente esto no es así. Tenemos un Gran Maestro que -de todos es sabido- ha llegado a la cabeza de la GLE a base de trampas, falta de escrúpulos, del “todo vale” y de una larga lista de barbaridades que harían sonrojar hasta al más curtido.
Óscar con su total falta de preparación masónica piensa que eso es la Masonería. Que si a él le dieron los mandilones sin merecerlos, solamente a base de trapicheos, es porque la masonería es un grupo de gente tan superficial como lo es Óscar.
Pero Óscar sabe que para mantenerse en la cúpula necesita rodearse de gente tan patética como él y (eso sí) sin la más mínima formación masónica para que no le hagan sombra. Para ello, como si de una carrera de Fórmula 1 se tratase, les confiere Grados y Rangos sin medida. Vamos, que Óscar regala mandilones como quien ofrece Chupa Chups.
El problema de fondo podría no ser Óscar ya que sabemos que carece de sentido masónico. El problema son esos Hermanos que se dejan “chantajear a cambio de un Chupa Chups”, es decir, a cambio de un mandilón. Puede que su ansia de ascensión meteórica les haya hecho perder la perspectiva. Puede que sólo buscasen su Chupa Chups (mandilón). O lo que es peor, puede que realmente piensen que eso es la masonería, una fuente de Chupa Chups (mandiles de Gran Oficial).
Pero también hay Hermanos a los que esta moda del “EASY SPANISH GRAND RANK” parece que les va. Son Hermanos con una aparentemente buena trayectoria intelectual e iniciática. Algunos hasta han escrito libros proyectando su visión masónica al mundo profano. Sin embargo son Hermanos que se han posicionado al lado de Óscar quien “evidentemente” les ha compensado con los correspondientes Chupa Chups (“EASY SPANISH GRAND RANK”), quizás por un ansia de tener lo más rápido posible un cargo relevante en la cúpula de la GLE o quizás porque ansían suceder a Óscar.
Valga como ejemplo al sacerdote canario que Óscar “de golpe y porrazo” de ser un Compañero Masón, lo hizo Gran Capellán, ni más ni menos… ¡¡¡Toma Chupa Chups!!!
O su “delfín”, el GMP de Castilla que, siguiendo el ejemplo de su Amo, a un novato Maestro (no Instalado) “de golpe y porrazo” lo hizo Gran Experto, ni más ni menos… ¡¡¡Toma Chupa Chups!!!
Ejemplos como estos ABUNDAN EN LA GLE gracias a los “EASY SPANISH GRAND RANK”, es decir, gracias a los “Chupa Chups” de Óscar.
CHÚPATE ESA…
Artículo firmado por: «H. Pedro Picapiedra»( Para enviar información o publicar artículos, envíenlos a transparenciamas@gmail.com )No se admiten archivos adjuntos con virus ni phishing
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