Eso, Óscar, a ver si lo captas… Tú tienes un problema. Bueno, uno no, tienes muchos, pero ahora me estoy refiriendo a un problema que podríamos llamar… no sé, ¿quizá de personalidad? En fin, yo no sabría muy bien cómo calificarlo porque no soy psicólogo ni psiquiatra, pero es evidente que ahí, en esa cabecita que luces sobre los hombros, hay un problema que te está llevando a un callejón sin salida.
Te digo esto porque yo tuve un amigo bastante parecido a ti y acabó muy mal. Se trastornó. Se quedó sin familia, sin amigos, sin trabajo… y ahora vaga por ahí durante el día y duerme en un cajero cuando llega la noche. Todo un triunfador. Como tú. Porque en su día llegó a parecerlo y lo peor de todo fue que se lo creyó. Se creyó que era un triunfador y fue emborrachándose de éxitos hasta que se alcoholizó y los éxitos fueron tornándose en fracasos que le llevaron adonde está ahora que, por cierto, es en Valencia, tu ciudad. Supongo que será porque allí el clima nocturno es benigno incluso en invierno.
Vamos a ver, Óscar, ¿pero no te das cuenta de que esa obsesión que tienes con el liderazgo está empezando a ser enfermiza? He visto una de tus últimas publicaciones en Facebook y no he podido evitar reírme… ¿Pero cómo se te ocurre presentarte como un líder incomprendido? Ya te erigiste en su día como líder de la Masonería mundial y te cayó un pestorejazo de la UGLE que, por lo que se ve, no te ha hecho espabilar nada de nada.
Un líder, queridísimo Óscar, no necesita buscar seguidores ni hacerse propaganda. Un líder no necesita pagar a la gente para que esté con él. Un líder no necesita obligar a nadie a permanecer en su puesto. Un líder no se esfuerza un ápice en seguir siendo líder porque el liderazgo es algo que te conceden los demás. Ningún verdadero líder se aferra a su puesto. Los que se aferran a su puesto no son líderes, son dictadores o son tragones. Y tú, queridísimo Óscar, es más que evidente que no eres un líder ni nunca lo serás. A ver si lo captas…
En tu ridícula publicación, curiosamente en inglés, dices: \»If you want to make everyone happy, don\’t be a leader, sell ice cream\», lo que viene a significar: \»Si quieres hacer feliz a todo el mundo no seas un líder, vende helados\».
Con esta publicación pones de manifiesto eso que te decía al principio; que algún problema hay en esa cabecita tan redondita y tan bonita que tú tienes, bribón. En primer lugar muestras tu frustración porque, considerándote un líder, no eres capaz de hacer feliz a todo el mundo, y en segundo lugar tomas por tontos a los que no haces felices con tu liderazgo, que crees que disfrutarían más si te convirtieses en su vendedor de helados particular.
Tú, querido Óscar, no tienes futuro ni como líder ni como vendedor de helados. Jamás un líder estaría nunca en la penosa situación que estás tú ahora. A los líderes se les admira. A los líderes les admiran incluso sus adversarios, y a ti no te admiran ni siquiera los que aún permanecen a tu lado, ¿y sabes por qué?, pues porque nada de lo que tú haces es digno de admiración. En realidad lo que tú haces es infame, indigno y despreciable.
Los que parece que sí te admiran son los brasileños, y la verdad es que no entiendo el porqué. ¿Será porque no saben lo que eres realmente? Estoy seguro de que si los masones brasileños se asomasen a este blog descubrirían que ese personajillo bajito, gordezuelo, clavo, siempre sonriente y que no para de decir chascarrillos de mal gusto y chistes malos, no es lo que ellos se creen. Porque no voy a pensar que los masones brasileños sean como tú, querido Óscar; lo único que se me ocurre pensar es que les has engañado como engañaste a los ingleses de España.
Pero no hay que preocuparse, queridísimo Óscar, porque el tiempo siempre pone las cosas en su sitio, y los brasileños acabarán avergonzándose de haberte agasajado porque, sin saberlo, se han puesto a tu miserable altura. Cuando los brasileños descubran la clase de individuo que eres -y que no te quepa duda de que lo descubrirán-, te evitarán como se evita a la peste, porque en realidad eres eso, querido Óscar, en realidad eres peste; peste de pulga de rata (y ya sabes quién es la rata…).
Y en esa publicación, cómo no, aparece rápidamente el comentario de Luis Alcaina, tu elegido para la sucesión, diciendo exactamente: \»Una pena que los reconocimientos vengan solo de fuera…, pero ya se sabe, el mal del español, nadie es profeta en su tierra\». No, querido Luis Alcaina, no. Los reconocimientos a Óscar no vienen \»de fuera\», así genéricamente; los reconocimientos a Óscar vienen de Brasil que es donde él, aparte de disfrutar con cocos, cócteles, termas, paellas, bacalhau, abuelos pedófilos y otras cosas, también se dedica a reconocer, un día sí y otro no, Grandes (pequeñas) Logias de estaditos brasileños y de otros países parecidos, con el único y exclusivo fin de que, a cambio, le hagan estos \»reconocimientos\». Luis Alcaina, precioso, pregunta en la Gran Logia Unida de Inglaterra (donde le conocen bien), a ver si tienen algún reconocimiento para Óscar. Por ahí hay que empezar, querido Luis Alcaina, hay que empezar por ver de dónde vienen los reconocimientos y de dónde las broncas, y después comparar Grandes Logias. Pero dejemos a Luis Alcaina, que tiene menos futuro en la GLE que un vendedor de \»ice creams\» en el Polo Norte, y vamos a seguir con Óscar.
¿No te das cuenta, Óscar, querido, de que no deberías publicar estas cosas? Pero vamos a ver, Óscar, después de ver tu famosa foto de los cocos en Brasil, ¿no crees que la gente se va a dar cuenta de esa especie de contubernio extraño Óscar-Brasil? Y lo que es peor, ¿no crees, Óscar, que todo esto va a acabar perjudicando a los hermanos brasileños, como ya perjudicaste a los hermanos peruanos? ¿No te das cuenta, Óscar, de que todo lo que tocas acaba destruido?
Pues sí, Óscar, sí; no sé si te das cuenta pero todo lo que tocas acaba destruido. Que tomen buena nota los que, por las razones que sean, siguen a tu lado. Todos esos ya no son nada, Óscar, ya no son nada. No sé si ellos se darán cuenta pero ya no son nada, y si tuvieses un poco de caridad con ellos, con los hermanos brasileños y con todos esos incautos a los que estás estafando moralmente (y no sé si también en otros aspectos), te alejarías para no perjudicarles más de lo que ya les has perjudicado. Ahora mismo ya no nos haces daño a los que estamos en contra de tus desmanes y tus actitudes antimasónicas, ahora mismo, querido Óscar, solo estás haciendo daño a los que están contigo. A ver si lo captas, Óscar…
Artículo firmado por: \»H. Cabeza Misteriosa\»
( Para enviar información o publicar artículos, envíenlos a transparenciamas@gmail.com )
No se admiten archivos adjuntos con virus ni phishing
#transparenciamasonica #masonería #francmasonería #masoneriaespañola #masoneriaregular #logia #masón #gle #oscardealfonso #abuelopedofiloamilado #jefedelamasoneriamundial #ugle #prograndmaster #informaciones #irregularidad #regularidad #granlogiadeespaña #oscaralfonso #granmaestrocastilla #investigado #querella #granorador #brasil #jorgeluisdeandradelins #luisalcaina


















































Debe estar conectado para enviar un comentario.